“Vidal está comprometida con la reforma”

(Por Alejandro Radonjic)

En diálogo con el estadista, el politólogo Gustavo González, director provincial del Consejo de Reforma Política de la provincia de Buenos Aires, explica por qué es necesario una reforma y ratifica el compromiso de la gobernadora, María Eugenia Vidal, con la agenda. “Hay un enorme apoyo para trabajar en libertad de acción”, dice y anticipa cuáles serán los ejes del debate en la provincia. A continuación, el diálogo completo.

¿Por qué es necesaria la reforma política a nivel nacional y, asimismo, en las provincias en este contexto histórico?

Es un debate que ya lleva varios años, pero que quedó pendiente, y se hace cada vez más necesario. En los primeros años tras la recuperación de la democracia, la ciencia política y la política en general discutía sobre la consolidación de la democracia. Después de treinta años, ha pasado un tiempo más que suficiente como para que, ya consolidada la democracia, empecemos a discutir sobre su calidad y, en esa discusión, entra el tema de una reforma profunda de nuestro sistema político, tanto a nivel nacional como subnacional.

El ministro del Interior ya anticipó cuales van a ser los tres sobre los que va a pivotear la reforma a nivel nacional. ¿Cuál es la agenda en la provincia de Buenos Aires?

En la provincia hay varios temas. Uno es la implementación de la Boleta Unica Electrónica (BUE) y la provincia tiene varias particularidades porque allí vota casi 40% del padrón nacional, hay casi doce millones de votantes y uno de los problemas que enfrenta en el día de los comicios es el sistemático robo de boletas. La BUE, por lo tanto, sería uno de los temas a debatir. Otro tema, y sobre el que hay un consenso bastante amplio, es la no reelección de los intendentes. A diferencia de otras provincias, en la de Buenos Aires no tienen autonomía los municipios y, por ende, se rigen por la Ley Orgánica de las Municipalidades y hay reelección permanente de los intendentes. No hay dudas de que eso va a ser modificado antes de la próxima elección ejecutiva. Por último, el otro tema es el perverso sistema electoral, es decir, cómo se distribuyen las bancas de legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares. Es único, para mal, en el mundo. No es proporcional. El régimen de Hare con piso hace que, en muchos casos, se convierta en mayoritario. En varios concejos deliberantes todas las bancas son de un mismo partido porque ninguno llega al piso electoral. Es un sistema tramposo. BUE, no reelección de intendentes y modificación del sistema electoral serán los tres ejes de la reforma.

Las reformas generan ganadores y perdedores. ¿Qué resistencias podrían surgir en el debate?

En el caso de la no reelección de los intendentes hay un consenso bastante amplio. Hay dirigentes que gobiernan hace treinta años. La modificación del sistema electoral, en cambio, entiendo que generará más resistencias porque los perdedores son, justamente, los que hoy están en sus bancas. Va a ser necesario ampliar la negociación y poner esto en la agenda pública. La BUE también genera sus resistencias, pero no podemos soslayar que es una tendencia nacional que se viene. Varios distritos ya lo implementaron, y Buenos Aires no puede quedarse afuera. La resistencia, que vendrá sobre todo del peronismo, que es el gran beneficiario, se irá diluyendo. No se puede tapar el sol con las manos.

¿Cuándo van a enviar los cambios a la Legislatura?

Allí ya hay mucha legislación y, en el caso de la BUE, que nunca se aplicó. Se van a hacer jornadas con los legisladores y los intendentes para generar consensos y ponerlo en la agenda pública. Ya estamos hablando con la ONG’s que se dedican a este tema, y hablaremos con actores de la academia que también lo trabajan y con quienes quieran aportar su visión espontáneamente en audiencias públicas.

¿Cuáles son los efectos de mediano plazo de una reforma de esta envergadura sobre el sistema político?

La no reelección de intendentes tiene un efecto directo que obliga a los intendentes a tener alternancia de personas. Algunos queremos ir un poco más allá e imposibilitar, como en algunos estados de Brasil, la postulación de familiares directos. La BUE es un formato que permitiría que los votantes puedan votar a quien deseen, algo que hoy no ocurre en la provincia por el robo de boletas. También favorecerá el corte de boleta, a diferencia del formato en papel. Va a haber mayor volatilidad del voto según la categoría electoral. Con respecto al sistema electoral, hay dos alternativas: ir hacia un sistema D’Hondt o Hare sin piso. Eso tendrá un efecto sobre los partidos más pequeños, que pasarán a tener representantes y sobre los más grandes, que dejarán de estar sobrerrepresentados.

¿Cuál es el grado de compromiso oficial con esta agenda?

Hay un enorme apoyo para trabajar en libertad de acción. Algunas cuestiones avanzarán más rápido, otras más lento y otras quizás no lleguemos a hacerlas. Pero el compromiso de la gobernadora está muy presente.

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El año de la(s) reforma(s) política(s) | El Estadista
4 años atrás

[…] objetivos políticos del partido de Gobierno. Algo similar puede decirse de sus pares bonaerenses (Gustavo Gonzalez en la provincia y Hernán Charosky en la Ciudad). Sin embargo, y parafraseando una columna de Julio Burdman en el […]

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