El Jubileo Extraordinario y los mil días de Francisco

(Columna de Hernán Reyes Alcaide)

El Papa dio inicio al Jubileo tras abrir la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.

El papa Francisco dio inicio formal el 8 de diciembre al Jubileo Extraordinario de la Misericordia tras abrir la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en el medio de un estricto operativo de seguridad que no impidió que más de setenta mil personas presenciaran el comienzo del Año Santo que coincidió con los primeros mil días del pontificado de Jorge Bergoglio.

En el trigésimo jubileo de la historia, y el primero con dos papas (el emérito Benedicto XVI participó también de la ceremonia especialmente invitado por el argentino), Francisco llega con su imagen fortalecida en el ámbito externo e interno. Puertas afuera de la Iglesia, sus recientes giras por Africa y Estados Unidos y Cuba lo consolidaron como uno de los personajes más influyentes del planeta, con la resolución de la crisis diplomática entre las administraciones de Barack Obama y los hermanos Castro como principal haber.

Al mismo tiempo, ha podido sortear con éxito las dos grandes pruebas que tuvo dentro del Vaticano: el Sínodo de Obispos de octubre y el reciente escándalo de filtración de documentos reservados conocido como “Vatileaks 2”, cuando en ambos casos logró imponerse a los sectores que más lo resisten. En ese marco, el 86% de los italianos tiene “mucha confianza” en el papa Francisco, lo que lo convierte por lejos en la persona que más confianza inspira en el país, según un estudio de la consultora Demopolis difundido por la cadena RAI a comienzos de diciembre. De acuerdo con el director de la encuestadora, Peter Wind, los números positivos que obtiene el Papa “llegan al 93% entre los católicos y alcanza un significativo 67% entre los que dicen que son no católicos o no creyentes”.

Con ese impulso detrás, el Sumo Pontífice dispuso varias novedades para el Jubileo que ha puesto a Roma en el centro de la atención mundial, incluso por las posibilidades de un ataque terrorista sobre la capital italiana.

Durante el Año Santo, el papa Francisco tendrá un viernes al mes “gestos personales” para destacar su compromiso con los marginados y los pobres, iniciando el 18 de diciembre con la visita a un albergue de Caritas.

Además, el Papa afirmó que el Año Santo se llevará a cabo no solo en Roma, sino también en las “Iglesias locales”, por lo que el 13 de diciembre, “por primera vez en la historia de los jubileos”, se abrieron las puertas santas en todas las catedrales del mundo.

En esa línea, durante su viaje por Africa a fines de noviembre, Francisco había inaugurado simbólicamente la celebración de la misericordia con la apertura de la Puerta Santa de la catedral de Bangui, la capital de la República Centroafricana, a la que describió entonces como “capital espiritual de la misericordia del Padre”.

Pero el Jubileo será también algo más que celebraciones litúrgicas: el Vaticano espera que las mujeres que se hayan practicado un aborto puedan confesarlo durante el Año Santo para recibir perdón, capacidad de recomenzar y misericordia, a partir de la carta papal que anunció en septiembre que los sacerdotes podrán absolver el pecado de aborto durante el Jubileo de la Misericordia.

Además, el Papa buscará darle un “tinte ecuménico y global” al Año Santo y está confirmada su visita el próximo 17 de enero a la Sinagoga de Roma, al tiempo que se proyecta alguna actividad en un templo de fe islámica. Con la plaza San Pedro colmada por setenta mil personas, según los datos de la Santa Sede, Francisco pidió también durante el inicio del Jubileo “recordar otra puerta que, hace cincuenta años, los Padres de Concilio Vaticano II abrieron hacia el mundo”, al que describió como “un verdadero encuentro entre la Iglesia y los hombres de nuestro tiempo”.

El primer gran desafío del año jubilar será durante su próxima visita a México: el 17 de febrero, el último día previsto para el viaje, el Santo Padre tiene previsto visitar Ciudad Juárez, donde presidirá un acto con migrantes en la explanada fronteriza del Chamizal y no se descarta que tenga algún otro gesto, como el posible cruce a pie por la frontera con Estados Unidos. Además, según lo adelantado por la Santa Sede, el viaje papal incluirá también visitas al DF, Tuxtla Gutiérrez, Morelia y Chiapas, donde tendrá un importante y simbólico encuentro con las comunidades locales que hace más de veinte años vieron nacer al movimiento del subcomandante Marcos.

Por otro lado, se espera que durante 2016 el Sumo Pontífice decida la creación de nuevos cardenales, teniendo en cuenta que, tras la muerte de dos prelados a comienzos de mes, el número de electores de un nuevo Papa, en caso de necesidad, se estancó en 117, apenas dos por arriba de los que eligieron a Francisco en 2013.

En esa oportunidad, cabe recordar, el Papa fue elegido por un cónclave con 52% de europeos, que realmente solo representan 24% de los católicos del mundo: todo hace indicar que con la preferencia que Bergoglio ha demostrado por las periferias que en su pontificado haya una buena proporción de africanos, asiáticos y americanos si decide crear nuevos prelados tras los treinta y nueve que ordenó en el consistorio de febrero de este año.

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