Dime cuántos son y te diré cómo votan

(Columna de Leandro Gómez)

El FpV tuvo un mejor desempeño en las ciudades con menos habitantes, con excepción de los distritos grandes del Gran Buenos Aires.

Los resultados nacionales de las primarias presidenciales del 9-A son por demás conocidos, y en especial por la comunidad de el estadista. Pero, ¿cómo fue el voto a los principales aspirantes en los diferentes departamentos del país? ¿Cuán distinto votó la ciudadanía en los distritos con cientos de miles de electores, y en los que no llegan a los cinco mil votantes? ¿Fue determinante el tamaño de la población o la provincia en la que estaban esas ciudades?

Para esta nota se consideraron, como muestra, 137 departamentos de los 513 que hay en el país. Para incluirlos, se tomaron dos criterios: la cantidad de electores –en la mayoría de las provincias se eligieron tres rangos: los dos de mayor caudal electoral, los dos de menor aporte y dos con una cantidad intermedia y similar entre sí de votantes– y la ubicación geográfica –se consideraron departamentos que dentro de cada rango estuvieran alejados entre sí, en un intento por darle mayor representatividad al territorio)–. En los 137 distritos, estaban en condiciones de votar casi 13,3 millones de ciudadanos (el 41,4% del total de habilitados en todo el país). En la búsqueda de conocer el voto territorial, se excluyó a la CABA, que no deja de ser una ciudad de 200 kilómetros cuadrados.

Los análisis posteriores a la primaria presidencial, en general, coinciden en que Daniel Scioli está relativamente cerca de conseguir una victoria en la primera vuelta (pese a que en la provincia que gobierna, la principal del país, sumó el 39,3% de los votos, cuando en la elección de gobernador de 2011 había alcanzado los 55 puntos –a Scioli lo dejaron de votar un millón once mil bonaerenses en cuatro años–). Pese a su número bonaerense, aquellos análisis toman sustento cuando se presta atención al voto en todo el país de manera detallada (al menos, en la muestra considerada para esta nota).

Tres distritos relevados contaban con un millón de electores: los departamentos de Córdoba capital, Rosario y La Matanza (en rigor, aportó 953 mil electotes). En esos distritos puede apreciarse la dispersión del voto: Scioli triunfó en La Matanza con el 51% de los votos (para gobernador, en 2011 había ganado con casi 63 puntos), pero sufrió en la capital mediterránea, donde lo votó sólo el 12% de los electores. En Rosario, tuvo un número mejor (ganó con el 32%) pero no se equiparó a su valor nacional.

Muy pocos fueron profetas en su tierra el 9-A, y si bien José De la Sota fue el más votado individualmente en la provincia que gobierna, en la capital se impuso el frente Cambiemos con 39 puntos, pero además Mauricio Macri se impuso en el mano a mano con el 33% frente al 28 de De la Sota.

De la performance electoral de Scioli puede resaltarse que, de los 137 distritos relevados, en 29 obtuvo del 50% al 65% de los votos, y que en 25 se llevó más del 65%.

De los 25 departamentos en los que el candidato del FPV arrasó, 13 aportaron menos de 10 mil electores, pero el dato es que corresponden a 12 provincias distintas: triunfos contundentes a lo largo y ancho del territorio.

Cambiemos superó los 60 puntos sólo en Pellegrini, el segundo distrito con menos electores de Buenos Aires considerados (5.127 habilitados para votar).

El frente liderado por Macri superó los 45 puntos, además, en el departamento capital de Mendoza (cien mil electores) y en Atreucó (La Pampa) y Ancasti (Catamarca), pero estos dos departamentos aportaban menos de diez mil electores cada uno. El desempeño electoral de Cambiemos fue menor al deseado en el volumen de votos pero tampoco obtuvo buenos números en la extensión del territorio.

En 65 departamentos de 20 provincias, la fórmula Scioli-Zannini se impuso a la suma de las boletas de Macri, Ernesto Sanz, Lilita Carrió, Sergio Massa, José Manuel De la Sota y Adolfo Rodríguez Saá. Pero además, en otros 41 departamentos se impuso la boleta encabezada por el gobernador bonaerense, aunque la sumatoria de las otras seis listas superó a la del FPV.

De los 65 departamenos en los que el FPV se impuso de manera total, 29 (cerca de la mitad) contaron con menos de 10 mil habilitados para votar. Estos distritos se distribuyeron en 16 provincias.

Los dos departamentos de mayor peso electoral donde Daniel Scioli superó a la suma de los otros candidatos –además de La Matanza– fueron San Fernando, donde se ubica la ciudad de Resistencia, capital del Chaco (con 323 mil habilitados) y el departamento capital santiagueño (222 mil electores).

De los 41 distritos donde la boleta del gobernador de Buenos Aires fue la más votada, aunque sin superar la suma de sus rivales, se destacan los 15 que aportaron más de 100 mil votantes, y por sobre todo, Rosario, y los distritos capitales de Tucumán y Neuquén.

El total de las tres listas de Cambiemos se impuso en 18 de los departamentos considerados (se recuerda que no se incluye a la CABA): Córdoba capital, General Pueyrredón (Mar del Plata), La Plata, Paraná, Bahía Blanca, Guaymallén y Castellanos (Rafaela) contaron con más de 100 mil electores.

La alianza UNA hizo una diferencia notable en el interior la provincia de Córdoba, pero sus mejores números en los distritos relevados los obtuvo en Minas y Sobremonte, que aportaron menos de 5 mil habilitados para votar (allí superó los 54 puntos). Río Cuarto, el segundo departamento de la provincia, también le dio un triunfo a UNA con más del 50% (había casi 210 mil electores).

Otro distrito importante en el que la suma de UNA se impuso a los demás frentes fue Salta capital –414 mil habilitados–, con el aporte de Gustavo Sáenz, intendente electo del municipio y compañero de fórmula de Massa.

Adolfo Rodríguez Saá, como correspondía, se impuso en los cinco distritos considerados de San Luis, aunque su principal fortaleza estuvo en Dupuy y San Martín, los dos más chicos, donde superó los 59 puntos. En el departamento La Capital pasó el 44%.

A modo de resumen, en los diez distritos de más de 300 mil electores considerados, el FpV promedió 35,2 puntos (lo que muestra que Scioli estuvo por debajo de su número nacional en los grandes centros urbanos, a excepción del Gran Buenos Aires), el frente Cambiemos promedió 29,8% (un número similar a su total nacional) y UNA redondeó 22,6 puntos, apenas por encima de su 20% total.

En los 61 departamentos de menos de 20 mil habilitados (representativos, porque corresponden a 22 provincias), la boleta del FpV promedió 53,2 puntos, un número que esta vez fue inalcanzable a nivel nacional. En estos distritos más chicos por peso electoral, Cambiemos promedió 21,8 puntos y UNA, 16,4. Las fuerzas opositoras deberían destinar más esfuerzos a los distritos chicos, porque parecería que es allí donde el FpV hace la diferencia –además del GBA–.

Como candidato individual, Macri no superó los 40 puntos en ninguno de los departamentos observados, y superó los 30 en trece distritos (cinco de más de 100 mil votantes), en los que hegemonizó la interna de su frente.

Ernesto Sanz superó los 20 puntos sólo en Valle Grande, Jujuy, que contó con 2.650 electores habilitados. Superó los 15 puntos en otros tres departamentos, pero en 87 unidades administrativas no alcanzó los 5 puntos: Córdoba capital, Rosario, La Matanza, Mar del Plata, La Plata, Tucumán capital, entre los más populosos.

Lilita Carrió cosechó números más modestos: según el escrutinio provisorio no la votaron en seis departamentos de menos de 10 mil votantes. Y su mejor valor porcentual lo obtuvo en Lacar (26 mil electores), Neuquén: 5,1 puntos.

Por supuesto, Cambiemos equiparó los totales nacionales con la elección de Macri en la CABA. Corresponde señalar que Cambiemos no ganó en ninguno de los 24 distritos relevados con menos de 5.000 electores.

Los otros candidatos que superaron con sus alianzas el piso del 1,5% obtuvieron más adhesiones en general en los grandes distritos (lo que ayudó a que el FPV sumara allí menos sufragios).

Margarita Stolbizer (3,51% de los votos en todo el país) tuvo sus mejores números en Bahía Blanca (8 puntos) y en La Plata, Rosario y Santa Fe capital (7%). En otros ocho distritos superó los 5 puntos: General Pueyrredón y Paraná los más importantes.

El FIT, con la suma de las boletas de Nicolás Del Caño y Jorge Altamira (sumaron 3,31 puntos en todo el país), se destacó en Guaymallén, el departamento más populoso de Mendoza, donde superó el 11%. En la capital provincial, en Tunuyán y en Confluencia (Neuquén) también superó el 7%. Y en seis distritos de los relevados superó las 5 unidades: Córdoba capital, La Plata, Bahía Blanca, General Belgrano (el departamento más importante de Jujuy) entre otros.

El lado oscuro del desempeño electoral de Progresistas, el FIT y de Rodríguez Saá en las 137 localidades se produjo en los distritos donde no superaron el uno por ciento de los votos: en poco más de 60 departamentos el caudillo puntano no llegó a la unidad porcentual; a Progresistas y al FIT les fue apenas mejor: los distritos en los que no llegaron al 1% fueron algo más de 40 en cada caso.

Scioli, Macri y Massa, para mejorar, deberán conquistar el favor en los grandes centros, allí donde el FIT y Stolbizer en particular obtuvieron sus números más destacados. Quizás algunos de sus votantes ahora se inclinen, en un voto útil, por alguno de los tres principales aspirantes. El domingo 25 de octubre se aclararán estos y muchos otros interrogantes más.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

Última Edición