Avanzan los acuerdos entre la UCR y el PRO

En la mayoría de las provincias habrá una oferta electoral unificada que pondrá en evidencia que los dos partidos se complementan tal cual sostenían quienes impulsaban la alianza entre ambos.

Cuando terminó la Convención de la UCR en Gualeguaychú hubo muchos análisis que advertían sobre el riesgo de la fractura partidaria. Sin embargo, el criterio adoptado entonces se fue consolidando y la alianza entre el radicalismo y el PRO avanza en todas las provincias. La decisión de Mauricio Macri de apoyar la candidatura de Gerardo Morales en Jujuy tiene una gran carga simbólica. Fue precisamente Morales el que tuvo a su cargo sostener en la Convención la posición –finalmente derrotada– de incluir una pata peronista en una alianza opositora que no podía quedar circunscripta a Macri.

Morales había causado revuelo en su momento con una foto con Sergio Massa pero ahora se reunió con Macri y Ernesto Sanz y sostuvo que en las elecciones generales apoyaría al ganador de las primarias entre ellos. De todas maneras, Morales también intentará pegar su boleta a la de otros candidatos presidenciales como Sergio Massa y Margarita Stolbizer. Es que el punto quinto de la resolución aprobada en Gualeguaychú le otorga amplias facultades a los candidatos radicales para hacer acuerdos locales.

De la misma manera en que Sanz logró que el partido se vaya encuadrando en la estrategia definida en la Convención, en el PRO se fue consolidando la posición de quienes querían avanzar en el acuerdo con la UCR para darle gobernabilidad a un eventual gobierno de Macri. Y fueron perdiendo peso aquellos sectores inspirados por Durán Barba que sostenían que era un riesgo hacer alianzas con un partido tradicional porque eso le quitaba perfil al PRO que tenía que presentarse como algo nuevo y distinto.

Superadas las restricciones internas, la construcción del acuerdo está en marcha en todo el país y el rasgo predominante es que el PRO desiste de presentar candidatos propios para no dividir el voto opositor allí donde los radicales tienen posibilidades de ganar. Las negociaciones serán complejas en algunos distritos para la conformación de las listas y durarán hasta el momento de la oficialización de candidatos el 22 de junio. Sólo en la Capital Federal, y Santa Fe, donde ya se realizaron las primarias, la UCR y el PRO, llevarán diferentes candidatos a las generales.

 

Cabe aclarar, además, que en esos casos no se trata de candidatos propios del radicalismo sino de aliados como son el socialista Miguel Lifschitz y el independiente Martín Lousteau. Lo mismo podía decirse, en el caso del PRO, de Juan Carlos Romero –peronista histórico– recientemente derrotado en Salta.

A su vez, habrá primarias en Entre Ríos y tal vez se agreguen a esa lista otras provincias en las que habrá competencia sino se llega a acuerdos como San Juan y Misiones. En Chubut se busca un acuerdo para integrar la fórmula mientras que en Río Negro, la falta de candidatos atractivos para la gobernación en ambos partidos y las divisiones internas de la UCR impidieron la presentación de una oferta común.

LO QUE VIENE

En el resto de los trece distritos que elegirán autoridades en lo que resta del año ya acordaron llevar el mismo candidato a gobernador. En doce sobre trece provincias quien encabece la fórmula será radical pero el PRO se quedará con el premio mayor porque María Eugenia Vidal será la candidata común en Buenos Aires. Allí se despejó toda duda luego del desistimiento de Gustavo Posse cuyos cambios constantes produjeron hartazgo entre sus potenciales socios. En cuanto a las elecciones ya realizadas, el PRO colocó al candidato común a gobernador en Neuquén, el ex radical K Horacio Quiroga que tuvo un pobre desempeño electoral mientras que en Salta apoyaron a diferentes postulantes.

En algunas provincias –como Mendoza– la fórmula será completamente radical, en el caso de Córdoba, el vice será del PRO y en La Rioja el vice será un massista. En el caso de Buenos Aires, el vice de Vidal sería un intendente radical que sus colegas pretenden sea Juan Gobbi, de Chascomús, pero eso recién se definirá a fines de mayo o principios de junio. Como se ve, habrá combinaciones de todo tipo teniendo en cuenta la realidad política de cada provincia y, además, en muchos casos el Frente Renovador acompañará a los candidatos del acuerdo.

A eso debe sumarse que radicales y macristas postularán a los mismos candidatos a intendentes en muchas ciudades grandes del país. En Córdoba capital impulsarán la reelección de Ramón Mestre como hicieron recientemente en Mendoza con Rodolfo Suárez. Pero habrá competencia en Rosario porque integran distintos frentes mientras que habrá primarias en La Plata y Mar del Plata, entre otras ciudades grandes, para definir a los candidatos locales.

También en la mayoría de los distritos compartirán las listas de legisladores nacionales y locales. Pero los acuerdos serán más trabajosos en ese caso porque los dos partidos tienen muchas necesidades (además, habrá que guardar algunos lugares para la Coalición Cívica). La UCR se propuso como objetivo –de mínima– mantener su actual representación parlamentaria lo cual no es sencillo porque tiene que renovar nueve bancas en el Senado (sobre un total de 12) y 22 en Diputados (la mitad de las que tiene actualmente). Un objetivo ambicioso que ya tuvo una baja en Córdoba porque el radicalismo no tendrá candidato a senador, aunque espera recuperar esa pérdida en Santa Fe ubicando al segundo de Carlos Reutemann que buscaría su reelección.

A su vez el PRO sabe que tiene una presencia en el Congreso insuficiente –18 diputados y 4 senadores– para un partido que pretende gobernar el país a partir de diciembre. En el macrismo creen, además, tener un elemento fuerte de negociación al la hora armar las listas de legisladores porque podrían exigir ser compensados por haberle cedido al radicalismo casi todas las candidaturas a gobernador.

También se darán distintas combinaciones en el caso de listas para el Congreso. En la CABA y en Santa Fe, radicales y macristas presentaron distintos candidatos para los gobiernos locales pero las listas de legisladores en las generales de octubre serán comunes. El radicalismo santafesino mantuvo su alianza con el socialismo para las elecciones locales pero luego acompañará la estrategia nacional del partido. También en Entre Ríos puede haber una lista de legisladores común pese a que el macrista Alfredo de Angeli competirá contra el radical Atilio Benedetti por la candidatura a gobernador. El caso contrario se daría en La Pampa porque la UCR y el PRO competirían en la categoría de legisladores nacionales pero llevarían al mismo candidato a gobernador, el radical Francisco Torroba.

LA MAS GRANDE

Una situación particularmente interesante es el de la provincia de Buenos Aires. La UCR cuenta con 17 intendentes y existe el compromiso del PRO de no presentar candidatos para enfrentarlos, salvo en dos o tres casos. Claro que esos intendentes llevarán a las primarias las boletas presidenciales de Macri y Sanz.

Habrá distritos con primarias para intendentes, en muchos habrá candidatos radicales apoyados por el macrismo y habrá casos –como San Fernando– en los cuales la UCR respaldará al postulante del PRO. En el radicalismo se estableció el criterio de que a nadie que esté dispuesto acompañar la candidatura de Sanz se le negará la posibilidad de presentarse a las primarias aunque se procurará evitar las postulaciones meramente testimoniales. Pero los macristas esperan reciprocidad por parte del radicalismo y que desista de presentar candidatos allí donde el de ellos mide mejor. Un ejemplo en ese sentido sería Lanús. En el PRO están dispuestos a aceptar que también participen en las primarias para intendentes candidatos peronistas que tomen distancia de Massa.

A su vez, armar la lista común de diputados nacionales no será tarea sencilla por el lado de la UCR porque habrá que conformar a distintos sectores internos. En el caso del PRO todo será más sencillo porque estará centralizado. Los candidatos lo decidirá Macri siguiendo el procedimiento que ya utilizó para determinar los candidatos a la Legislatura porteña. En el PRO dicen que aspira a tener un bloque muy sólido y políticamente homogéneo para defender sus políticas si llega al Gobierno.

La competencia electoral entre la UCR y el PRO será limitada porque predominarán las candidaturas comunes en la mayoría de los distritos. Pero se mantiene la puja por la nominación presidencial. No son pocos los que en el macrismo creen que Sanz puede declinar su postulación y ser candidato vice de Macri.

En la UCR rechazan esa posibilidad y están seguros de que esas especulaciones terminarán con el anuncio de los compañeros de fórmula de Macri y Sanz. Algo que se conocerá a fines de mayo o principios de junio. En la UCR entienden que no competir sería políticamente más costoso que hacerlo aun con el riesgo de sufrir una derrota importante. A su vez, en el PRO, entienden que lo que más le conviene es presentar una fórmula amarilla pura para ratificar que son una expresión política nueva.

En cualquier caso las negaciones serán arduas durante las próximas semanas porque las candidaturas que debe acordarse son muchas.

Esta entrada fue publicada en Edición 122 y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a Avanzan los acuerdos entre la UCR y el PRO

  1. Pingback: ¿Cómo quedaron conformadas las alianzas electorales? | El Estadista

  2. Pingback: Definiciones en la provincia de Buenos Aires

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

12 + doce =