Habemus dólares

El Gobierno logró volver a los mercados de deuda y fortalecer las arcas del BCRA. Esto le permitiría mantener su actual política cambiaria hasta diciembre. YPF también hizo su aporte.

La Nación e YPF salieron recientemente a buscar dólares a los mercados voluntarios de deuda. Y los encontraron. Lo atestiguan las reservas brutas del BCRA, que se ubican, al cierre de esta edición, arriba de los US$ 33.900 millones, su nivel más alto desde 2013. ¿Qué implica esto, además de un nuevo capítulo del cambio de postura del Gobierno Nacional con respecto al endeudamiento externo y un regreso a una receta (endeudamiento para financiar el atraso cambiario) que fue tan nociva para la economía argentina? Implica, principalmente, una sobrevida para la pax cambiaria reinante desde fines de 2013. Con reservas en ascenso, el Gobierno se asegura el arsenal suficiente, junta a otras herramientas, para financiar las corridas contra el peso y evitar quedarse, como muchos presagiaban anticipadamente, sin reservas. El ingreso de dólares, además, abre la posibilidad de aflojar un poco el cepo a las importaciones, algo que será clave para las aspiraciones de dinamizar la economía de cara a los comicios de agosto y octubre. “Van a estar disponibles las divisas para financiar el aumento en la demanda que genera el dólar funcionando como semiancla mientras la política fiscal y la de ingresos duplican la dinámica”, opinan desde el Estudio Bein. “El BCRA podría utilizar esta abundancia relativa reforzada por las colocaciones de deuda para aliviar las restricciones a las importaciones”, complementan desde Empiria.

“Cristina y su equipo económico ingresaron al 2015 con un objetivo modesto en mente: evitar una devaluación y el consecuente cimbronazo financiero antes de su salida de la Casa Rosada; un desenlace que algunos creíamos factible en vista de la alarmante magnitud de los desequilibrios macro. Hoy, tras haber recuperado el acceso al crédito, las reservas del BCRA han repuntado, y el riesgo de crisis se ha disipado. Seguramente, el año se cerrará con estancamiento económico e inflación elevada y el escenario macro que legará a su sucesor será por demás complejo. Pero el Gobierno habrá evitado la devaluación y lo festejarán como todo un triunfo”, relata el consultor económico Federico Muñoz en su último informe. “Pese a la caída de los precios de las commodities agropecuarias, el Gobierno logró controlar el mercado de cambios y las reservas internacionales repuntaron, alejando definitivamente el peligro de una clásica crisis de balance de pagos (…) Con un mercado que apuesta a un cambio de ciclo político, están dadas las condiciones para que el Gobierno continúe su estrategia de administrar la demanda de divisas para ahorro, turismo e importaciones y afrontar el pago de US$ 6.500 M del Boden 2015 sin mayores sobresaltos. En este escenario, estimamos que el stock de reservas de internacionales terminaría el año por encima de los US$ 30.000 millones”, explican desde Analytica agregando otro dato (las expectativas positivas sobre lo que viene) que augura una sobrevida del veranito financiero.

“Este refuerzo de casi US$ 3.000 millones de las reservas internacionales resulta crucial para poder sostener la actual estrategia de retraso cambiario, que apunta a moderar la inflación y atenuar el proceso recesivo, a través de una recomposición de los salarios reales y en dólares. Asimismo, las mayores reservas internacionales ayudarían a consolidar la idea de que no sólo se podría llegar a las elecciones con la economía gozando de un veranito de consumo, sino también con cierta tranquilidad cambiaria, contando con mayores recursos para hacer frente al pago del Boden 2015, con vencimiento en octubre por US$ 5.900 millones”, opinan desde el Banco Ciudad. “El ingreso de dólares mediante la ampliación del Bonar 24 engrosó el nivel de reservas, mejoró las perspectivas financieras para lo que resta del año, e incluso incrementó las posibilidades de un refinanciamiento del Boden 15”, opina Miguel Kiguel. “Las últimas novedades no sólo confirman el escenario sin tensiones cambiarias en el corto plazo que se esperaba, sino que se pueden extender los tiempos para que el peso busque volver a su equilibrio”, añaden desde Empiria. “La disponibilidad de financiamiento voluntario en moneda extranjera es clave a corto plazo para permitir pasar los próximos meses sin un nuevo evento de volatilidad cambiaria y con crecientes posibilidad de sostener y profundizar algunos signos de recuperación de la actividad”, complementan desde ACM.

¿Cómo influye esta economía sobre el escenario electoral? La estanflación imperante, la regla de los últimos cuatro años, se suman a otros adimentos adversos para configurar una economía con un leve sesgo opositor en 2015. Una diferencia notable con respecto a las tasas chinas de 2011. Sin embargo, la tranquilidad cambiaria y financiera actual, que influye en la percepción del gran público sobre el funcionamiento de la economía, contribuyen a atenuar el sesgo contrera de la economía. Para los candidatos que corren bajo la bandera de la continuidad, un dólar quieto y lejos de las primeras planas siempre es una noticia bien venida.

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