La aritmética santafesina

El próximo gobernador de Santa Fe, si no median cisnes negros, será Miguel Del Sel o Miguel Lifschitz. Uno de los dos, y la cosa no sale de allí, sucederá a Antonio Bonfatti en la Casa Gris a partir de diciembre. El 14 de junio se despejará la incógnita. Hasta entonces, falta poco más de un mes. Lifschitz va de punto: obtuvo ¡146.000! votos menos que Del Sel según el escrutinio provisorio, que por éstas horas era objeto de polémicas (481.000 versus 335.000, respectivamente) y deberá sumar más de esa cantidad de votos de aquí a junio si pretender ser el tercer gobernador socialista de la historia santafesina. Difícil.

Retendrá una parte de los 140.000 votos del diputado nacional Mario Barletta, aunque hay un debate sobre cuán grande puede ser la fuga desde el barlettismoaUnión PRO Federal, el sello del partido capitaneado por Mauricio Macri en Santa Fe. La relación entre los socios mayoritarios del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) no es positiva y el acuerdo nacional entre el PRO y la UCR operará, inevitablemente, como un factor de trasvase de votos desde Barletta a Del Sel. Si muchos van a votar a Macri en agosto u octubre, ¿por qué no votarían a Del Sel en junio?

La elección, además, se hará apenas cuatro días después del cierre de alianzas a nivel nacional donde se ratificaría, entre bombos y platillos, la alianza entre la UCR y el PRO. Al votante barlettista también apuntarán tanto el número 2 de Del Sel, el radical Jorge Boasso, que intentará revertir ese trasvase, y el propio humorista. “Del Sel saldrá a hablarle al votante de Barletta porque sabe que del peronismo se encargará Carlos Reutemann”, consigna un analista santafesino.“Muchos peronistas y radicales nos van a acompañar. Hay un radicalismo desencantado con el socialismo”, dijo Del Sel al día siguiente de la elección. En el PRO también creen que pueden pescar en la pecera massista (Frente Renovador de la Esperanza), que quedó muy lejos de la pelea grande pero, aún así, reunió 115.000 votos. Varios miles de esos votos opositores al Gobierno Nacional y al filokirchnerismo intermitente del FPCyS irán para Del Sel en las generales, y más aún si Sergio Massa se sigue desinflando en la contienda nacional.

Eso explica las caras largas en el bunker socialista, pese a que las dos fórmulas sumadas del FPCyS quedaron a apenas 6.000 votos de Del Sel. El ex intendente de Rosario sabe que necesita sumar más de 146.000 votos pero, al mismo tiempo, sabe que Del Sel va a subir su techo, y acercarse al 40%. Por eso, aún reteniendo la totalidad de los votos barlettistas y saliendo a pescar en otros campamentos, no le estaría alcanzando. Un factor de crecimiento podría provenir de un mayor conocimiento pues, como aseguran cerca suyo, casi 30% de los santafesinos aún no lo conoce al senador provincial. En su entorno confían en que al socialista aún le queda mucho carretel de crecimiento y citan la gran elección que hizo el FPCyS en el tramo de diputados provinciales, donde se impuso con comodidad (la interna la ganó el actual mandatario provincial) con 641.00 votos, como un objetivo lejano pero alcanzable. El gran desafío de Lifschitz será salir a pescar esos votos que fueron para el FPCyS en el tramo local, pero eligieron otras fórmulas en la carrera hacia la gobernación. A futuro, esto también es un llamado de atención para Del Sel, que deberá gobernar sin mayorías parlamentarias.

El precandidato del Frente Justicialista para la Victoria, el diputado nacional Omar Perotti y ex intendente de Rafaela, hizo una elección mejor a la esperada y superó la barrera que se había autoimpuesto: 20%. Obtuvo 327.000 votos (apenas 8.000 menos que Lifschitz), y quiere ir por más. Y puede. La nacionalización, y su consecuente polarización, de la elección, cada vez más inevitable (y más aún si desde la Casa Rosada baja la orden de apuntalarlo), le da esperanza de crecimiento y, como dicen sotto voce cerca de él, incluso de desplazar a Lifschitz y terminar segundos.

IMPACTO NACIONAL

Para Macri, la gran elección de Del Sel supone un gran envión para sus apetitos presidenciales. Ahora viene una primavera para el PRO y, en los próximos dos meses y medio, podría conseguir la gobernación de Santa Fe (14 de junio), aparecer en la foto ganadora de Mendoza (21 de junio) y retener la CABA (5 de julio). No es para menos: se trata de 3 de los 5 distritos más importantes del país. Allí le sacará varios cuerpos de ventaja a su rival Sergio Massa, que no podrá exhibir los mismos logros.

ROSARIO

En la principal ciudad de la provincia (38% del padrón provincial) también habrá una disputa mano a mano entre el FPCyS y Unión PRO Federal. La joven periodista Anita Martínez hizo una gran elección y fue la precandidata más votada. La actual intendente Mónica Fein le ganó con comodidad al diputado nacional Pablo Javkin, pero tampoco se sabe el destino final de los 57.000 votos del presidente de la Coalición Cívica (CC). Si prevalece lo local y las pretensiones generales de reservarle un cuartel de invierno para el socialismo, la chances de Fein suben. Si, por el contrario, sigue avanzando la marea amarilla, Martínez podría ganar y arrebatarle al socialismo un lugar de poder que ostenta hace más de veinte años

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