Río Negro definió sus alianzas

(Columna de Facundo Matos)

El PJ ordenó su interna con éxito y el gobernador Weretilneck presentó un nuevo frente. El espacio no peronista sigue en negociación para armar coaliciones.

Las últimas semanas fueron clave para el entramado político rionegrino. Con noticias en varios frentes, se empezó a aclarar el escenario político provincial, que hasta hace poco tiempo era más bien incierto y turbulento. No obstante, el gobernador Alberto Weretilneck especula hasta último momento con el calendario electoral, por lo que todavía no hay fecha precisa para la elección de gobernador ni se sabe si se implementarán las PASO–a las que Río Negro adhirió pero nunca reglamentó–.

El mismo sábado 21 de febrero pero en ciudades distintas, las dos facciones del peronismo local resolvieron su futuro electoral.

En El Bolsón, el extremo sudoestede la provincia, se reunió el Congreso del PJ con la presencia de Aníbal Fernández pero sin los congresales alineados con el díscolo gobernador Weretilneck. Se eligió al senador nacional Miguel Ángel Pichetto como presidente del cuerpo partidario y a Martín Soria, intendente de General Roca e hijo del asesinado gobernador Carlos Soria, como vicepresidente primero, un gesto de unidad que puso fin a la interna entre ambos. María Eugenia Martini, intendenta de Bariloche, fue compensada con la vicepresidencia segunda y confirmó su candidatura a la reelección en su distrito.

A 450 kilómetros, en Cipolletti, el gobernador actual, que dio el salto del kirchnerismo al massismo en 2014, lanzó el frente Juntos somos Río Negro, con el que competirá por su reelección.

Pichetto sueña desde hace varios años con ser gobernador de Río Negro. Lo intentó, sin éxito, en 2007. Casi se lanza de nuevo en 2011, pero por su ascenso en el escenario nacional y el peso local de Soria, lo postergó. Ahora, desaparecido de la contienda el caudillo rionegrino y con el kirchnerismo atravesando complicaciones a nivel nacional, Pichetto se siente el natural heredero. Es ahora o nunca.

Sin embargo, desde la muerte de su padre, Martín Soria empezó a buscar su lugar en la política. El año pasado, lanzó su precandidatura a gobernador pidiendo que el candidato del peronismo saliera de las PASO, lo que fue interpretado como un claro desafío hacia el jefe del bloque kirchnerista en el Senado. “El arreglo está hace rato, pero Soria es muy rebelde, tiene lo que tenía el padre, es verborrágico, polémico, confrontativo y eso a Pichetto no le termina de cerrar”, explica Rodrigo Pérez, politólogo conocedor de la política rionegrina.

Esa intransigencia se vio a las claras en la Fiesta de la Manzana, a la que asistieron Daniel Scioliy Florencio Randazzo, precandidatos presidenciales del FpV. Se suponía que la visita del gobernador bonaerense (de muy buena relación con Pichetto) llegaría para ungir como candidato al senador nacional, pero Randazzo irrumpió en la escena cuando declaró que le “encantaría” que Soria fuese el candidato del kirchnerismo, las palabras que hubiese querido decir el intendente roquense. Sin embargo, tras el Consejo pejotista, Soria desistió de su candidatura y aspirará a la reelección en su distrito. “El quiere ser gobernador, pero desde el arreglo con Pichetto empezó bajar sus pretensiones”, dice Pérez. A cambio, Pichetto prometió públicamente que será gobernador por solo cuatro años y desistirá de buscar la reelección, abriéndole el camino al intendente de General Roca en 2019.

Además, el intendente kirchnerista probablemente tenga una injerencia en la designación del compañero de fórmula. Se especulaba con que ese lugar lo ocupara María Emilia Soria, diputada nacional del FpV y hermana del roquense. Sin embargo, la ley provincial 4.988 prohíbe que sean elegidos gobernador o vicegobernador “los cónyuges y parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad del gobernador o vicegobernador, en el mismo período o en el siguiente al mandato ejercido”. Algo que también se aplicaría a para Martín Soria si hubiese insistido en ser candidato este año.

El frente Juntos Somos Río Negro de Weretilneck está integrado por Unidos por Río Negro (UpRN), el Movimiento Patagónico Popular (MPP), el Partido de la Victoria y Renovación y Desarrollo Social (REDES), cuatro partidos locales, aunque depoco peso y escaso asentamiento territorial en la provincia.

Dos de ellos (el MPP y REDES) se circunscriben a la ciudad de Cipollettiyel Partido de la Victoria tiene presencia únicamente en Bariloche. Entre las cuatro agrupaciones, suman un solo legislador provincial (Ricardo Ledo, de UpRN) y ningún intendente. Por otro lado, aunque algunos dirigentes del peronismo y del Frente Grande participan del frente, lo hacen en forma inorgánica ya que el PJ y el FG integran orgánicamente el FpV.

Aunque intenta darle a su armado una imagen localista, Weretilneck visitó a Sergio Massa en Buenos Aires y le reiteró su apoyo, como había hecho en 2014. El líder del Frente Renovador, a su vez, le prometió visitar la provincia.

Por su parte, el espacio no peronista estará representado por Magdalena Odarda. Está tercera en las encuestas, muy detrás de Pichetto pero a pocos puntos de Weretilneck, algo que sacan a relucir a la hora de hablar de alianzas.

La senadora nacional pertenece al Frente Progresista, una alianza entre la Coalición Cívica–ARI y el socialismo, pero confía en que sumará el apoyo de otros sectores a su armado. “La UCR no tiene ningún candidato competitivo así que se va a ver empujado a sumarse y el PRO se está metiendo pero lo único que tiene por ahora es a Julio Arriaga en Cipolletti, aunque siquiera ahí va con el sello de PRO porque no está aprobado todavía en Río Negro”, evalúa un asesor que camina diariamente la provincia con ella.

En Cipolletti, precisamente, se dio el primer intento de alianza, sin éxito. Después de un período de negociaciones entre Arriaga y Odarda, la senadora le bajó el pulgar al diputado por estar vinculado a la figura de Mauricio Macri.

Mientras tanto, el radicalismo está “expectante”, según Pérez. “La UCR está esperando al 3 de mayo para ver qué acuerdo cerrar porque sabe que puede ganar siete u ocho intendencias y eso le va a dar poder para negociar”, explica. En el Frente Progresista, sin embargo, ponen una condición inexorable: “La candidata es Odarda. Las alianzas se van a hacer siempre y cuando ella encabece la fórmula”.

LA PELEA POR VIEDMA

Además de la gobernación, otro foco atractivo de competencia será la intendencia de Viedma, tanto por los nombres que competirán, como por las alianzas y por la pareja intención de voto. Por el kirchnerismo irá Juan Manuel Pichetto, hijo del candidato a gobernador. Por el frente del gobernador, será candidato el actual secretario general de la Gobernación, Matías Rulli. Por último, José Luis Foulkes, actual intendente y radical apadrinado por el presidente de la UCR, Horacio Massaccesi, buscará su reelección con el apoyo del CC-ARI.

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