Todos ganadores

(Columna de Horacio Meilán)

Radicales, macristas y massistas celebraron los triunfos de sus candidatos en la Capital mendocina y en San Carlos.

El inicio del calendario electoral nacional, con las PASO del 22 de febrero en la Capital de Mendoza y en el departamento de San Carlos (distante a 100 kilómetros del centro mendocino), dejó como resultado un contundente triunfo del radicalismo en el primer caso y del massismo en el segundo (aunque en ambas votaciones con apoyo de otras fuerzas); una consolidación del Frente de Izquierda (FIT) y, si bien el justicialismo mostró crecimiento, lo hizo a la par de sus sectores más tradicionales, cada vez más alejados del kirchnerismo, a la postre, el principal derrotado.

Fue el primer paso de un intenso año electoral que implicará, en estos dos departamentos, que sus habitantes voten por lo menos seis veces (podrían ser siete si hay balotaje nacional), debido al doble desdoblamiento, en las comunas y en la provincia, que votará separada de las nacionales de agosto y octubre.

Fue además la primera prueba para un frente opositor que comienza a tomar forma por el apoyo del poderoso radicalismo, que logró reunir en un mismo espacio a representantes de la centroizquierda y de la centroderecha, buscando polarizar al electorado en contraposición al PJ gobernante.

Y fue finalmente la oportunidad para que buena parte de ese mismo arco opositor aprovechara para “nacionalizar” la votación, anunciando “lo que se viene en el país” ante un kirchnerismo en retirada.

NUEVO RECORD RADICAL

La capital mendocina es gobernada desde 1983 por la UCR y en los últimos años parece que una de sus metas es batir su propio récord. Eso pasó en 2011 cuando el hoy fallecido Víctor Fayad arrasó con 57% de los votos. Y volvió a ocurrir en esta oportunidad, ya que los cuatro precandidatos radicales obtuvieron en conjunto 58,63%, muy lejos del FpV y del FIT.

El ganador, con 52,3% de los votos, fue el actual intendente interino, Rodolfo Suárez, que a partir de su asociación con el líder radical y precandidato a intendente por el frente Cambia Mendoza, Alfredo Cornejo, se posicionó con fuerza en el electorado, relegando a los otros tres postulantes que compitieron con él.

Además, Suárez logró también el apoyo del macrismo, que declinó cualquier candidatura, un gesto a favor, precisamente, de la conformación de un frente opositor provincial, ese que lidera Cornejo.

En la elección, el segundo candidato más votado fue el diputado nacional del FIT Nicolás del Caño, aunque esta fuerza de izquierda quedó en tercer puesto, a dos puntos del FpV. De todos modos el frente de PTS y del Partido Obrero celebró “la consolidación” del espacio, que a entender de sus dirigentes “demostró que no es una moda, sino una fuerza que se asienta” en los electores capitalinos.

El justicialismo, en tanto, alcanzó, con cuatro candidatos, el segundo puesto, pero obteniendo sólo 16% de los votos, es decir, a más de 40 puntos de la UCR.

La interna en este caso quedó en manos del Carlos Aranda, integrante del sector interno La Corriente, que comanda el vicegobernador Carlos Ciurca, el hombre de Daniel Scioli en Mendoza. Aranda obtuvo 9 puntos de los 16 que logró el FpV, relegando al segundo puesto en la interna a la precandidata kirchnerista, y actriz, Pinty Saba, que apenas logró 5% del total de votos, a pesar del fuerte apoyo de referentes K como los diputados nacionales Guillermo Carmona y Anabel Fernández Sagasti y del ministro Agustín Rossi.

Finalmente la grilla de candidatos en Capital se completó con Josefina Canale, representante del tradicional Partido Demócrata mendocino, que tras despegarse del Pro para esta elección, obtuvo un 5%.

COLECTORAS DEMOCRATAS Y MASSISTAS

En San Carlos el triunfo “cantado” fue para el actual intendente Jorge Difonso, que a partir del 44% de los votos logrado en la primaria, busca ahora su tercer mandato consecutivo al frente de ese departamento que cuenta con unos 20.000 electores.

Difonso es un referente del PD en su zona, afiliación de la que se alejó el año pasado para integrarse a las filas massistas con intenciones de postularse para gobernador, pero el hecho de que Sergio Massa no terminara de prender en el electorado mendocino le hizo rever su pertenencia y hace un par de meses decidió regresar a su partido para, junto con el Frente Renovador y un heterógeneo espacio propio denominado Alianza Encuentro por San Carlos, generar una decena de listas colectoras que lo llevaron como principal precandidato (con un centenar de aspirantes a concejales para ocupar apenas cinco bancas).

De este modo logró reposicionar al alicaído PD, que hoy habla de que recuperará una intendencia que considera propia, le dio al massismo la satisfacción de haber logrado un triunfo en el interior del país y, sobre todo, se afianzó personalmente de cara a una nueva gestión municipal.

Aquí, el FpV, con cuatro precandidatos, obtuvo 33% de los sufragios y llevará como postulante a otra representante del peronismo tradicional mendocino, Alicia Caraballo (14%), que responde al sector Azul, cuyo referente principal es el operador nacional Juan Carlos Mazzón. En este caso el kirchnerismo duro, con Juan Jofré (10,2%) también perdió la oportunidad de imponerse, a pesar del fuerte apoyo que hasta incluyó la visita de la ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi.

El radicalismo en tanto, que aquí se alió con el Partido Socialista, con tres candidatos, no superó el 17% de todos los votos y eligió como candidato a Marcelo Romano, hombre cercano a la senadora nacional (y precandidata a la vicegobernación) Laura Montero.

Finalmente, el PRO, que en este caso no participó en ninguna alianza, quedó en último lugar con el 4,3% de los votos, superando el mínimo del 3% necesario para que su candidato, José Abraham, participe en la general del próximo 3 de mayo.

“Aquí comienza a jugarse el destino nacional”, resaltó Rodolfo Suárez la noche del 22 de febrero luego de consagrarse como amplio ganador en Capital y lo dijo con toda la intención de demostrar que más allá de que su triunfo fue en un municipio, los intereses puestos en juego tienen que ver con la relación de fuerzas en el país. De hecho, esas palabras las lanzó delante de dos de las principales figuras de la UCR actual, los “presidenciables” Julio Cobos y Ernesto Sanz.

Pero también Mauricio Macri consideró propio el triunfo de quien su partido apoyó. Por eso, al día siguiente del resonante triunfo, el jefe de Gobierno de la CABA llegó a Mendoza para sacarse una foto con Suárez, y de paso, también con Alfredo Cornejo, también candidato suyo a gobernador en esta provincia.

El massismo también pudo contar como propio el triunfo de Difonso, más allá de que éste, en Mendoza, prefiere hablar de “Encuentro por San Carlos”. Y como el Frente Renovador también se integró a Cambia Mendoza, la fuerza liderada por la UCR local, queda claro que en esta PASO, todos los opositores al kirchnerismo se sintieron ganadores.

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