“Hay intersecciones de votantes muy grandes entre Scioli, Macri y Massa”

Entrevista a Juan Germano

(Director de Isonomía Consultores)

En los recientes procesos electorales de Brasil y Uruguay, los oficialismos fueron ratificados. ¿Cómo influriá eso en la Argentina o qué conclusiones se pueden sacar desde una óptica local?

Podemos encontrar, sobre todo en el caso de Brasil, algunas enseñanzas o particularidades que nos pueden servir para dilucidar lo que puede pasar acá. En Brasil, entre 70% y 80% del electorado buscaba cambio y, sin embargo, Dilma logró representar y tomar temas de esa agenda de cambio. Acá hay un electorado similar: cerca de 70% de él busca un cambio en el próximo Gobierno, pero eso no significa que el kirchnerismo no pueda representar parte de esa agenda y, sobre todo, pensando en la figura de Daniel Scioli. Como lo hiciera Dilma, él podría tomar parte de la agenda del cambio y, hasta cierto punto, es lo que hace. Después, obviamente Mauricio Macri y Sergio Massa se sienten más cercanos a plantear un cambio. Lo que genera esto es que, si bien la ciudadanía pide cambios, cualquiera de estos tres candidatos puede tomar temas de esa agenda.

El electorado también se pone más conservador a la hora de votar y a veces también hay un sesgo pro-oficialista.

Coincido. Lo que también ocurre es que entre ahora y las PASO hay muchos hitos que pueden cambiar el panorama. El principal es si hay un arreglo con los holdouts, lo que podría modificar todo el escenario económico. Después hay que ver qué pasa con los parlamentarios del Mercosur. Si avanza esa iniciativa, puede ser un factor que modifique todas las reglas del juego. Lo que también faltan son las alianzas electorales y no sabemos cuáles serán los candidatos definitivos.

En un informe reciente de Isonomía sostienen que “hay decisión de voto, pero no convicción”. ¿Por qué?

Cuando hacemos escenarios de intención de voto, hay un bajo nivel de no sabe/no contesta. Es decir, hay una decisión. Sin embargo, no hay convicción en ninguna de las fuerzas políticas. ¿Por qué pasa esto? Hay una buena parte de la ciudadanía que podría votar por uno u otro candidato sin problema. Hay intersección de votantes muy grandes entre Scioli, Macri y Massa. También hubo una importante caída en la intención de voto del FAU y eso genera muchos votantes viudos que hoy en día no terminan de definir hacia dónde van. Eso explica la estrategia de Macri y Massa de elaborar acuerdos provinciales. Desde hace seis meses tenemos un escenario de triple empate.

¿Cómo ven la imagen de la Presidenta?

Hace dos años la imagen de Crstina es, conceptualmente, la misma. Puede subir y bajar unos puntos pero siempre vuelve al equilibrio de mitad que la aprueba y mitad que la desaprueba. Aclaro que nosotros medimos sin imagen regular. Cuando comienza la pelea con los holdouts, sube 6 puntos y dos meses después los baja. Si no explotan los problemas económicos o de corrupción, algo que por ahora no viene sucediendo, no veo a la Presidenta yéndose con 60 puntos de aprobación o con 25, como Fernando De la Rúa. En este sentido, la ciudadanía está un poco más madura.

¿En términos electorales, Scioli es el mejor candidato del FpV?

Sí, hay pocas dudas sobre eso. Sus niveles de imagen son buenas y estables. Prácticamente no se movió en todo el año. Puede apelar a una parte del núcleo duro, a pesar de que no sea con profunda convicción y es, al mismo tiempo, el único que lo puede trascender. Por eso es un gran candidato.

¿Esa capacidad de transcender se mantiene, a pesar de que Scioli esté cada vez más kirchnerizado?

Sí, se mantiene. Cuando se kirchneriza, sufre un poco en imagen y en intención de voto también, pero es un efecto mínimo. Esto se explica porque su relación con la ciudadanía no consiste en lo político, sino en cuestiones personales, por su previsibilidad y es por ello que puede trascender, a diferencia de otros candidatos, la dinámica política.

En líneas generales, y en base a lo que venimos hablando, estamos viendo a un electorado bastante estable en sus preferencias.

Sí, lo que todavía no está es convencido por ninguno. En este escenario, el gran desafío tanto de Macri como de Massa es presentarse ante un electorado como una alternativa con capacidad. Tienen que lograr mostrarse como que tienen espacios para ganar. Deben instalar la creencia de que pueden ganar. ¿Cómo? Con acuerdos políticos con otras fuerzas y, sobre todo, con resultados, y allí la importancia del calendario electoral escalonado que tendremos en 2015. Una victoria de Miguel del Sel en Santa Fe, por ejemplo, puede ser un gran envión para Macri para instalar la idea de que puede ganar.

Se suele escuchar que Scioli podría ganar en primera vuelta pero no en segunda. ¿Lo ve así?

Lo que le va a generar una complicación electoral al kirchnerismo para ganar en primera vuelta son las PASO, que van a ordenar las preferencias de los votantes. El que salga tercero va a tener una gran dificultad de mantener el envión y unida a la tropa y el que salga segundo va a ser el receptor del voto estratégico.

¿O sea que el FpV puede sacar 40 puntos en la primera vuelta pero difícilmente le saque 10 a segundo?

Le va a costar mucho porque, después de las PASO, la ciudanía hará otra lectura.

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