“Con los demás espacios definidos, el FAU no puede tener cinco candidatos”

Entrevista a Jaime Linares (GEN), senador nacional por la provincia de Buenos Aires

A mediados de año, pocos se imaginaban un cierre tan activo del Congreso. Y todo indica que la actividad se extenderá durante diciembre. ¿A usted lo sorprendió?

Fue dinámica en números e incluyó temas realmente importantes que hubieran necesitado, a mi juicio, plazos de debate más largos. Cuando se pierden los equilibrios, el Poder Ejecutivo asume un poder que poco tiene que ver con lo republicano pues el Poder Legislativo se aboca a aprobar proyectos a los cuales no se le puede tocar una coma. No hay ninguna posibilidad de hacerlo, incluso para el propio oficialismo. Conductas naturales como que una cámara modifique un proyecto de ley y lo mande de vuelta a la cámara de origen para que lo revise son muy infrecuentes.

¿Esto prepara el terreno para posibles revisiones de estas leyes en caso de que gane una alternativa opositora en 2015?

No sé si revertir leyes, pero la gente debe saber que, por ejemplo en el caso de la Ley de Hidrocarburos, vamos a revisar las concesiones de punta a punta. Darla a las mismas empresas que son responsables de no invertir la prioridad por treinta y cinco años, más prórroga, no es el camino acertado. A medida que la renta petrolera se haga más grande, es increíble pensar que vamos a entregar por dos generaciones esa renta y en esas condiciones.

¿Hubiera sido más restrictivo con la entrega de concesiones?

Sí, absolutamente. Producir un barril de petróleo hoy en Argentina cuesta US$ 15 y se vende a US$ 85 en el mundo. Hay una renta allí que hay que revisar mejor. Bolivia, con Evo Morales, siguió un camino distinto y hoy 50% de la renta petrolera se la queda el Estado, y ninguna empresa se fue. Negociar en estas condiciones de debilidad, por la necesidad de tener un ingreso de dólares nuevos y explotar Vaca Muerta, lo ha llevado al Gobierno a cometer este error.

Otro tema que llegará al recinto pronto es el nuevo Código Procesal Penal. ¿Qué opina?

Me parece que establece un cambio de paradigma, como ya hicieron varias provincias, mediante el cual se pasa de un sistema inquisitivo a uno acusatorio donde el fiscal junta las pruebas y el juez hace un rol de distribuidor del proceso. Eso me parece bien, así como el hecho de que agiliza los plazos. Implica una inversión importante en capacitación de los recursos humanos. Pero tampoco hay que generar falsas expectativas porque esto, por sí solo, no va a resolver el problema de la inseguridad. En la provincia de Buenos Aires tenemos este sistema desde 1998, recién ahora se están haciendo los juicios por jurados y la seguridad está en caída libre.

¿Van a apoyar la reforma, entonces?

En general sí. En particular vamos a pedir algunas correcciones y creo que este proyecto está abierto a eso. De todos modos, creo que hubiera sido importante tratar el Código Penal, que fija las penas, primero y después éste, pero nosotros no manejamos el cronograma.

En enero, la Corte Suprema quedará conformada por cuatro integrantes. ¿Considera que el Gobierno debe enviar un nuevo pliego o cree que la Corte puede funcionar así y que la designación se haga recién después de diciembre de 2015?

El Gobierno necesita dos tercios y no los tiene, y nos los tendrá antes de que se vaya. Tampoco ha dado muestra de buscar consensos y, por eso, veo complicado consensuar un nombre que dé garantías a todos los sectores, porque trascenderá este Gobierno. No es imposible, pero sí difícil.

Otra ley que ingresó por el Senado es la de Telecomunicaciones. ¿Cuáles son sus primeras impresiones?

Creo que beneficia el negocio de los grandes jugadores, que son las telefónicas, que tienen muchos recursos para quedarse con el negocio. Creo que el proyecto es arbitrario y deja muchas cosas abiertas. Le da demasiadas atribuciones no sabemos a quién porque no está definido y creo que es una ley altamente peligrosa para este Gobierno y para cualquiera que venga después.

¿No la van a apoyar entonces?

En absoluto. Esta ley hace inútil todo el debate por la Ley de Medios. Intenta impactar a Clarín a través de los grandes jugadores internacionales. No podemos dejarnos llevar por esta disputa entre el Gobierno y Clarín y menos aún discutirlo en quince días. De todas maneras, es necesaria una nueva Ley de Telecomunicaciones, pero negociada con más consenso.

Vayamos al terreno electoral. ¿Cómo está viendo este momento del FAU?

Lo veo mal. Pero es un buen momento para estar mal. Peor sería que nos pase esto más avanzado el proceso electoral. Soy optimista que de ahora hasta fin de año se clarifiquen varios temas. En concreto, si los que estamos en este grupo queremos estar en él o queremos irnos a otro y desde allí llamar a otros que están acá. También hay que achicar el número de candidatos. No quiero vetar a nadie, pero no podemos tener a cinco candidatos que hablen cada uno por su lado. Los otros espacios están definidos (Massa, Macri y Scioli), pero nosotros no. Tenemos que clarificar.

Pero esta proliferación de candidatos, y en especial los dos radicales, puedan beneficiar a Hermes Binner, su candidato.

Sí, pero no nos ayuda en general. El radicalismo tiene que definir si va con uno o dos candidatos. No puede trasladar la interna al interior del FAU. También es una complicación Carrió, que dice que quiere ser candidata y después no, y que quiere ir con Macri. Si no se resuelve todo esto antes de fin de año, vamos a estar en problemas.

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