¿Qué quiere Macri?

Una posible alianza entre el PRO y el FAU genera debate en ambos espacios

Mucho se debate sobre la posibilidad de un acuerdo entre el Frente Amplio UNEN (FAU, en adelante) y el PRO para que los candidatos de ambos espacios compitan en la misma primaria. Conviene aclarar antes que nada que eso nunca va a ocurrir porque, antes, se rompería el FAU tal cual está constituido hoy. Por lo tanto habría que precisar el tema y señalar que, en realidad, de lo que se habla es de un acuerdo entre el macrismo con el radicalismo – o parte de él- y Lilita Carrió.

Otro dato a considerar es que cuando se habla de esta cuestión se suele poner el acento en el debate interno dentro del FAU pero casi no se hace referencia a lo que ocurre en el PRO. Y lo curioso es que pasan cosas parecidas en ambos espacios –ya que en los dos hay quienes quieren un acuerdo y quienes no- pero la diferencia esencial es que por un lado hay una alianza heterogénea y, por el otro, un partido con un liderazgo definido.

En líneas generales, en el macrismo no están desesperados en este momento por arreglar con el FAU y predomina la visión de que hay que seguir avanzando con los colores propios. Si Macri más que duplicó la intención de voto para las presidenciales de 2015 en un semestre con un discurso en el cual procuró presentarse como una instancia superadora de los partidos tradicionales que gobernaron desde 1983,  ¿qué ganaría haciendo ahora un acuerdo con uno de ellos? Muchos creen en el PRO que, en ese caso, se desdibujaría su perfil y serían sometidos a durísimas críticas de algunos partidos integrantes del FAU que rechazan toda posibilidad de participar en la misma primaria con Macri. “Están todo el día diciendo que no nos van a dejar entrar a un lugar al cual a nosotros, por ahora, no nos interesa hacerlo”, sostienen en el PRO. Hoy miran las encuestas y, casi todas, reflejan una situación de triple empate ente Macri, Daniel Scioli y Sergio Massa.

Las mayores presiones para un entendimiento vendrán desde el interior del país. En muchas provincias es vital para los candidatos radicales tener el apoyo de Macri para ganar las gobernaciones y las intendencias. Pero también habrá presiones en el macrismo porque tiene un candidato que pueda ganar las elecciones pero no tiene estructura para gobernar después.

LAS DEFINICIONES

Con oportunismo, Julio Cobos pidió que las autoridades radicales se expidan sobre un acuerdo con el PRO aunque sabe que es una decisión formal del partido formar parte del FAU. Pero es evidente que el debate sobre la política de alianzas está consumiendo muchas energías que no se están dedicando a profundizar los vínculos entre las fuerzas que lo integran.

Las diferencias en este momento son evidentes, como quedó en evidencia en el lamentable acto en el cual se celebró el primer aniversario del triunfo de Unen en la CABA. La actitud de Carrió, para mostrar su discrepancia con Pino Solanas, dejó al festejo más cerca del ridículo que de otra cosa. Y, como dijo El General, es difícil volver de allí.

Algunos integrantes del FAU sostienen que acordar con Macri participar en la misma primaria no significa hacer un acuerdo sino definir un espacio en el cual compitan todos los aspirantes a la Presidencia que no forman parte del universo peronista. Es decir que FAU tendría un único candidato que competiría contra Macri en las primarias. Claro que entre los propios miembros de FAU se cree que el jefe de Gobierno ganaría en esa instancia.

Otros proponen hacer un acuerdo después de la primera vuelta. El problema en ese caso es que el candidato del FAU puede quedar cuarto en las primarias y – teniendo en cuenta las experiencias anteriores-  puede perder muchos de esos votos en la primera vuelta. Una gran cantidad de votantes, con los resultados de las primarias en la mano, pueden inclinarse por el candidato no peronista mejor ubicado. Allí los electores sellarían en las urnas el acuerdo que los dirigentes no hicieron antes. Como se ve, el escenario para el FAU es complicado pese a que en todas las últimas tres elecciones los partidos que lo integran sumaron al menos el 25% de los votos. Tienen algunos meses para consolidar un candidato capaz de expresar a todo ese segmento del electorado. Si no lo logran, la presión para hacer un acuerdo con el macrismo crecerá.

Pero, por ahora, curiosamente, el PRO está ayudando a que FAU no se fracture completamente dado que tampoco aparece interesado en hacer un acuerdo en forma inmediata.

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