Rouvier: “Sería una novedad que haya primarias en el oficialismo”

Entrevista al analista político Ricardo Rouvier

Luego de las elecciones legislativas del año pasado, y específicamente por la derrota del oficialismo y por la emergencia de una figura disidente dentro del peronismo que se impuso claramente en la PBA, se esperaba un drenaje de dirigentes del PJ/FpV al Frente Renovador que, a casi un año de esa fecha, no se produjo. ¿Cómo lo explica?

Es verdad, no hubo un éxodo de dirigentes peronistas hacia el Frente Renovador después de las elecciones. La explicación posible está basada en la fuerza contraria que ejerce Cristina para neutralizar cualquier intento de abandono de las filas del oficialismo. La relación Gobierno Nacional y provincias sigue siendo estable. La Presidenta sigue ejerciendo la centralidad de las decisiones y se mantiene la iniciativa política. El mayor desgaste que puede tener el Gobierno Nacional comparado con años anteriores, no fue aprovechado por un mayor poder del peronismo no kichnerista, ni de ninguna otra fuerza política. Se mantiene el bloque oficialista que comprende a gobernadores, legisladores y parte del sindicalismo encolumnados detrás de la jefatura de Cristina. No hay un poder alternativo, hay sí expectativas de que la oposición gane en el 2015. Y el éxodo tiene que ver con el balance del poder.

Esto impidió que Massa lograra sumar, a su innegable atractivo electoral, estructura e implantación territorial. ¿Esa es hoy su principal falencia, mirando al 2015? ¿Por qué?

Massa se mantuvo en los límites electorales y no intentó convertirse en un líder nacional. No sé sino pudo, pero sí estoy convencido de que no quiso. Pero sabe que la mayoría de la sociedad nacional no quiere conflicto. La oposición en general parte de la base de que la no reelección de la Presidenta la va sacando paulatinamente del escenario político por su propia inercia. Y creyó que la desaceleración de la economía y los problemas de inseguridad y otros, erosionarían el poder rápidamente. Y eso no ocurrió. Cristina quiere gobernar con el máximo poder hasta el último día de mandato. Por supuesto esa es su voluntad, pero está limitada por la coyuntura. Su Gobierno está pertrechado, bastante pertrechado; lo que no obsta para que puedan drenarse votos del oficialismo (sobre todo los votos de 2011 no kichneristas) hacia la oposición, como ya ocurrió en las legislativas.

Hay varios kirchneristas que han expresado su intención de actuar en 2015 y de disputar, eventualmente, la candidatura en las PASO con Scioli. ¿Cree que se va a dar ese escenario, en el que buena parte del kirchnerismo se encolumne detrás de alguien? ¿Quién podría ser y cuántas chances tendría de ganarle a Scioli?

En este momento parecería que vamos a las PASO del oficialismo, lo cual es una novedad. Pero, podría ocurrir que Cristina indique o prefiera algún candidato que no es precisamente Scioli. Hay muchos precandidatos kichneristas, como hay muchos precandidatos en FAUnen. Uribarri y Rossi son más kichneristas, Domínguez tiene un perfil más peronista como Randazzo. Scioli es un candidato del neoperonismo. Hoy, en una interna ganaría Scioli, pero falta mucho todavía. Entonces, no sé cuál será la decisión de CFK frente a una primaria en que gana un candidato que no prefiere, frente a otros candidatos más testimoniales del kichnerismo. Tampoco hay que descartar que las circunstancias indiquen que Scioli sea la única salida competitiva. Para provocar esa inevitabilidad trabaja incansablemente el gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Vayamos a un tema de coyuntura. ¿Cómo impacta el caso Boudou en la imagen del Gobierno? ¿Es una “bomba” o los efectos políticos sobre su actuación en Ciccone ya se habían descontado por la opinión pública, al margen del avance judicial de la causa?

No sé todavía como impactó el procesamiento de Boudou en la opinión pública, pero por estudios previos la imagen no era buena, y lógicamente debe haber desmejorado. El impacto político sobre el Gobierno no es positivo, pero no es tan negativo que altere la gobernabilidad ni provoque alguna crisis institucional. El proceso judicial va para largo, y por lo tanto, no se puede precisar un veredicto todavía, pero la afectación negativa de parte de la opinión pública solo podrá ser reparada con un sobreseimiento rotundo.

¿Y cómo impactará en los posibles candidatos del oficialismo, dado que será un tema sobre el que se los cuestionará constantemente?

Lo más razonable que pueden hacer los candidatos oficialistas es poner su confianza en el Poder Judicial; y recordar a la población que un procesamiento no es una condena. Sí va a ser un tema de la campaña electoral de la oposición considerando los tiempos procesales que son largos.

¿Qué debería hacer la Presidenta frente a este tema y cuáles cree que son los criterios con los que está actuando?

Me parece que la Presidenta siente que la acción contra Boudou tiende a extenderse a su figura y obviamente, defiende su investidura. Una posibilidad es que siga así como hasta ahora, y conviva con el vicepresidente mientras se substancia el juicio. Pero, por otro lado, hay muchos funcionarios que piensan que Boudou debe defenderse desvinculado de la función institucional.

¿La oposición hace bien en pedirle la renuncia o debería limitarse a impulsar el juicio político?

La oposición aprovecha el caso para castigar al oficialismo. No le dan los votos en la comisión del Congreso para impulsar el juicio político, a pesar de que al oficialismo se le hace más difícil el impedimento del mismo. Si él continúa en el cargo, seguramente será un tema electoral preponderante. Si renunciara detendría el juicio político y la eventual remoción.

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