La “cuestión Argentina” y otras claves de las elecciones uruguayas

(Columna de Hernán Reyes Alcaide desde Monetevideo)

La relación con nuestro país será el eje central en la campaña. Sorpresas y renovación en las primarias.

Las elecciones primarias, abiertas y simultáneas pero no obligatorias del domingo 1° de junio en Uruguay resultaron una mezcla de sorpresas y confirmaciones que, suponen los analistas, fueron suficientes para correr ciertos ejes de la campaña hacia las presidenciales del 26 de octubre. La ratificación de la candidatura del ex presidente Tabaré Vázquez dentro del Frente Amplio y la confirmación del senador Pedro Bordaberry por el Partido Colorado eran temas en los que coincidían todos los encuestadores y la opinión pública. Sorprendieron, en tanto, la baja participación en las urnas (rondará definitivamente el 38%, la más baja para una primaria en la historia), la irrupción del diputado Luis Lacalle Pou como candidato del Partido Nacional y la consolidación de Raúl Sendic como gran figura en la interna del oficialismo.

Vázquez volvió a postularse a la presidencia, por la que competirá por cuarta vez, luego de una fugaz renuncia a la política entre 2011 y octubre de 2013. En aquella oportunidad, el ex mandatario uruguayo debió salir a anunciar su retiro de “la actividad política pública” tras reconocer que había considerado pedir ayuda militar a George W. Bush en caso de un conflicto bélico con la Argentina por la pastera de Botnia (hoy UPM). En ese momento, una de las pocas voces que desconfiaron de sus dichos fue el embajador en Montevideo Dante Dovena, que fue duramente criticado en el Uruguay.

El regreso de Vázquez (que asumirá su eventual segundo mandato con 75 años), más allá de causas más profundas como la poca renovación que venía mostrando la fuerza de izquierda, pone de manifiesto los datos que la consultora Cifra publicó en la contratapa del semanario Búsqueda a fines de abril: los uruguayos sienten a la Argentina como su país menos amigo. ¿Cuánto habrá influido el conflicto por las pasteras? ¿Por qué esa simpatía en declive no es correspondida en nuestro país?

La “cuestión Argentina” , habida cuenta del cúmulo de opiniones que se encuentran incluso en el propio partido de gobierno, promete entonces tener predominio en la campaña de todas las fuerzas políticas. Viven en la Argentina unos 120 mil uruguayos (90% en CABA y PBA) que, al igual que en 2004, pueden llegar a ser decisivos para volcar una elección: es en ese contexto que debe leerse que, pese a sus pasadas declaraciones, Vázquez haya decidido visitar Buenos Aires el martes 10 y miércoles 11 de junio, con su traje de candidato oficial recién salido del sastre.

Varias incógnitas se presentan entonces. ¿Logrará Vázquez activar, como en 2004, el aparato que permitió pasajes baratos para que sus compatriotas viajen a votar? ¿Será el Gobierno argentino tan generoso como cuando Néstor Kirchner dictó diez años atrás dos días de asueto para que el denominado “voto Buquebus” funcionara a plena máquina y fuera fundamental para el triunfo de Tabaré en primera vuelta?

Como rival de Vázquez aparece otro político uruguayo poco diplomático a la hora de referirse a la Argentina. “Desequilibrada” , llamó hace unos meses el joven diputado del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, a la presidenta Cristina Fernández. Lacalle Pou se convirtió el domingo pasado en el “gran ganador” de unas elecciones primarias marcadas por los pedidos de “renovación” en las principales fuerzas políticas. Con 40 años, el hijo del ex presidente Luis Alberto Lacalle (1990- 1995) venció en su primera interna por 53% a 46% al experimentado senador Jorge Larrañaga, de 57 años, que aparecía en todas las encuestas previas con una pequeña luz de ventaja.

El diputado completó una “excelente campaña” en la que fue clave “su crecimiento en el tramo final”, apuntó tras los comicios Ignacio Zuasnábar, director de la consultora Equipos, que habló de un “mensaje general de pedido de renovación y cambio” de los votantes. El Partido Nacional aparece como la segunda fuerza política del Uruguay de cara a las elecciones presidenciales del próximo 26 de octubre y el ahora candidato nacionalista se medirá en esa instancia con el favorito Vázquez y con Bordaberry como principales contendientes. El politólogo Daniel Chasquetti caracterizó la irrupción del diputado como “la gran novedad” de la elección y estableció como factor clave “su discurso bastante renovador, que representa un cambio cualitativo”.

Pero no fue la única sorpresa: más allá del triunfo de Vázquez, que lo confirma como el candidato del Frente Amplio uruguayo para las presidenciales de octubre, el ex Presidente de la petrolera estatal Ancap Raúl Sendic encabezó el sector más votado dentro de la coalición oficialista y se convirtió en “el gran ganador” del domingo con una votación “excelente”, según los analistas. Sendic, a la cabeza del sector Compromiso Frenteamplista, lograba en Montevideo más del 30% de los votos del 83% que apoyó a Vázquez dentro de la primaria abierta, simultánea y no obligatoria que ratificó al ex mandatario (2005- 2010) como el candidato para suceder al actual presidente José Mujica. “No hay ninguna duda de que Sendic fue la gran sorpresa y se convirtió en el ganador en la interna del Frente Amplio”, analizó Zuasnábar, quien confirmó que ahora Sendic “pica en punta” para ser el vice de Vázquez.

Sendic, licenciado en genética, de 51 años, tiene una visión que política, e incluso generacionalmente, lo acerca a varias figuras jóvenes del oficialismo: durante su presidencia en la petrolera uruguaya trabó buenas migas con Miguel Galuccio, a quien envía casi tantos mensajes de texto como al ministro Axel Kicillof. En el vínculo con Kicillof jugó un papel central el embajador uruguayo en Buenos Aires Guillermo Pomi, de buena relación con el oficialismo local y que se ha descrito en medios uruguayos como un “defensor a ultranza de la integración” , aún incluso después de las duras críticas de ciertos sectores del Frente Amplio a medidas comerciales consideradas “antiuruguayas” del otro lado del Plata. Los gestos no terminan ahí: el operador del gobierno Rafael Follonier, invitado por Pomi, fue uno de los asistentes más destacado en algunos de los almuerzos que organizó el año pasado Sendic de la mano de su think tank, Propuesta 2030. Follonier encabezó también una delegación de otros referentes argentinos que acompañaron al hijo del mítico líder tupamaro durante su lanzamiento de campaña al Senado a comienzos de este año.

Otra incógnita será qué papel tendrá la senadora Constanza Moreira, a quien Vázquez arrolló 83% a 15% en la interna. Moreira ha marcado sin cansarse sus discrepancias con el manejo que Vázquez hizo del Bushgate y no ha ocultado sus simpatías por CFK. Incluso una de las listas que la apoya lleva como candidata a diputada a Macarena Gelman, la nieta del poeta argentino Juan Gelman y de excelentes vínculos con el oficialismo argentino. De su crecimiento y del de Sendic a la interna del Frente Amplio dependerán buena parte de los contrapesos que el oficialismo uruguayo pueda hacer a un statu quo que, a priori, se siente mucho más cerca del socialismo de Hermes Binner que del kirchnerismo.

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