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Los partidos de oposición procuran evitar aparecer como comentaristas de las internas del oficialismo y comienzan a diseñar sus estrategias para 2013.

La tensión dentro de la coalición oficialista es tan intensa que los partidos de la oposición han perdido visibilidad. Incluso, muchas veces aparecen haciendo comentarios sobre la disputas entre el Gobierno y Hugo Moyano o entre la Presidenta y el gobernador bonaerense.

Pero ese es el corto plazo, porque para más adelante en la oposición esperan que las peleas internas en el peronismo les abran una ventana de oportunidad como ocurrió a fines de los ’90. Como en la oposición no tienen poder para modificar el rumbo del actual proceso político, se concentran en avanzar en su organización interna y en comenzar a perfilar las estrategias electorales para el año próximo.

Más allá de las diferencias que existen entre los partidos de la oposición hay algunas líneas que comparten. Todos parecen dispuestos –a diferencia de lo ocurrido en 2011– a aprovechar el sistema de primarias.

En la UCR piensan en una competencia entre varias figuras reconocidas para dirimir las listas de legisladores. En la Capital, por ejemplo, se buscará que se anoten Rodolfo Terragno, Ricardo Gil Lavedra, Leandro Despouy y Javier González Fraga, entre otros. También Mauricio Macri anticipó que no intervendrá en la selección de los candidatos ni los someterá a un casting como el año pasado. El que quiera competir en las elecciones generales con la camiseta del PRO deberá ganárselo en las primarias. Al tratarse de elecciones locales, la apuesta opositora es la de presentar candidatos muy atractivos en cada uno de los distritos.

Otro punto que unifica a los opositores es –paradójicamente– que casi todos creen que lo mejor es ir separados en las elecciones del año que viene, salvo en aquellas provincias en las que haya acuerdos que ya estén funcionando como en Santa Fe o en las que haya conversaciones avanzadas entre el FAP y la UCR. Recién a partir de que se sepa la representatividad de cada uno podrá comenzar a pensarse en acuerdos para las elecciones siguientes.

Pero todavía no puede saberse si la oposición apuntará o no a convertir las elecciones legislativas de 2013 en un plebiscito sobre el Gobierno. La respuesta dependerá de las definiciones de la Presidenta en torno una reforma de la Constitución que permita su continuidad. Por ahora, todo indica que no se darán las condiciones políticas para avanzar en esa alternativa y, por lo tanto, el eje de la campaña no será la continuidad de Cristina Fernández sino comenzar a debatir las características del próximo turno presidencial.

LOS DISTINTOS CASOS

En el Frente Amplio Progresita siguen tratando de avanzar en su institucionalización mientras van definiendo algunos temas. Ya se sabe que Hermes Binner intentará encabezar la lista de diputados por Santa Fe mientras que en Buenos Aires, Adrián Pérez, de la Coalición Cívica que se está aliando con el FAP, estará en los primeros lugares de una lista que puede incluir a radicales.

A su vez, en la UCR buscan dar señales de unidad que incluyen una mayor presencia del amnistiado Julio Cobos, que será candidato a diputado por Mendoza. El radicalismo intentará hacer valer su presencia territorial, que muchos consideran que está subexplotada, presentando candidatos medianamente competitivos en los principales distritos. El principal desafío sigue siendo el de la provincia de Buenos Aires en donde –por intervención de la Justicia– está suspendida una interna cuya realización poco hubiese contribuido a recuperar la imagen partidaria.

Mientras tanto el PRO es el partido en el que se sigue con más atención los conflictos que se hicieron explícitos en el oficialismo porque entienden que Daniel Scioli y Mauricio Macri compiten por el mismo electorado. Cualquier complicación del gobernador bonaerense es una buena noticia –en términos de su estrategia electoral– para el macrismo.

El jefe de Gobierno aspira a conseguir votos en el electorado peronista y eso explica la importancia que le otorga a los consejos de Carlos Grosso y a sus diálogos con Julio Bárbaro.

Mientras tanto se espera la decisión de Gabriela Michetti. Emilio Monzó, responsable del armado nacional del PRO, aspira a que encabece la lista de diputados nacionales por Buenos Aires porque entiende que asegura un piso del 15% de los votos. Y cree que va a convencerla en función de la importancia que tendría su candidatura bonaerense en 2013 para el proyecto Macri 2015. El riesgo es que se sienta incómoda con la decisión de cambiar de distrito y termine haciendo una mala campaña como en 2009 cuando renunció a su cargo de vicejefa de Gobierno para ir al Congreso. Por eso, por ahora, Michetti parece más inclinada por ser candidata a senadora nacional por la Capital Federal.

Pasan cosas en la oposición pero, en este momento, la turbulencias en la coalición oficialista concentran toda la atención.

(De la edición impresa)

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