Alertar sin asustar: estrategias contra el grooming

por Carla Pitiot (*)

Internet es una herramienta imprescindible y puede que los jóvenes tengan mucho que enseñarnos sobre el uso de las nuevas tecnologías, pero es nuestra responsabilidad protegerlos

 

El Grooming es el acoso sexual de una persona adulta a un niño, niña o adolescente por medio de Internet. En Argentina se trata de una problemática que crece, siendo los jóvenes de entre 10 y 14 años la población más vulnerable. Habiendo pasado recientemente el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming, comparto algunas reflexiones para profundizar su prevención.

El 13 de noviembre de 2013, el Senado de la Nación aprobó la Ley 26.904 conocida como la Ley de Grooming. En su texto, la normativa modificatoria al código penal, establece: “Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”. De este modo, se reconoce que el delito existe solo con el hecho de comunicarse, sin necesidad de que ocurra un encuentro o se llegue a una instancia más grave.

Para reforzar la lucha contra el grooming, con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil, en 2016 presenté un proyecto que apunta a debatir y reflexionar sobre el tema con el fin de construir un entorno más seguro en Internet y proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Ese mismo año se trató en comisiones y obtuvo dictamen. En septiembre de 2017 consiguió media sanción en la Cámara de Diputados y recién el 10 de octubre de 2018 se convirtió en ley, tras la media sanción en la cámara de Senadores. Desde entonces, el 13 de noviembre es el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming, un paso importante para seguir difundiendo y reflexionando sobre esta problemática.

La información es la primera barrera para el acosador y el mejor instrumento de prevención por eso la idea es que cada 13 de noviembre el Estado realice campañas de difusión para concientizar sobre esta problemática. Este día nos brinda una herramienta para concientizar sobre este delito que, aunque virtual, tiene implicancias reales en la vida de niños, niñas, adolescentes y sus familias.

En tiempos en donde el contacto con las redes y la tecnología pareciera ser natural e inevitable, lo más jóvenes no dejan de ser sujetos vulnerables y es nuestra responsabilidad como adultos protegerlos. En este sentido es fundamental acompañarlos, generar espacios de diálogo y confianza. Tenemos que estar alertas y prestar atención a los cambios de conducta o de humor, a los silencios.

Es nuestra responsabilidad también fomentar el uso responsable de las redes sociales evitando, por ejemplo, la publicación indiscriminada de información y de fotografías en plataformas de libre acceso. En caso de detectar una situación de acoso, reunir toda la información, asesorarse y radicar la denuncia penal, son otras de las recomendaciones de los especialistas.

Internet es una herramienta imprescindible de estos tiempos y puede que nuestros jóvenes tengan mucho que enseñarnos sobre el uso de las nuevas tecnologías, pero es nuestra responsabilidad protegerlos y garantizar que esa conexión sea segura.

Debemos reconocer el valor y los riesgos de Internet, sin estigmatizar.

 

(*) Diputada Nacional y dirigente gremial de APOC

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