Alsogaray 3.0

por René Palacios

José Luis Espert, más allá del magro resultado que obtuvo en las elecciones, puede aspirar a representar a un segmento del electorado identificado con las ideas liberales

 

En la cuarta temporada de la mítica serie The West Wing, Sam Seaborn, escritor de discursos del presidente Josiah Bartlet, se encuentra en una encrucijada para postularse como candidato a congresista en un distrito donde históricamente los demócratas habían perdido sin excepciones.

Mientras en el equipo del Ala Oeste debaten que hacer, Sam, interpretado por un joven Rob Lowe, cuenta que años atrás, había trabajado en una campaña estatal en Manhattan, en un distrito donde los demócratas superaban a los republicanos por 16 a 1. Sin embargo, adonde iban, había un poster de un candidato republicano que quería eliminar el impuesto a las ganancias. El obstinado contendiente, pegaba carteles por todo el distrito y perseguía a los periodistas locales para plantear sus puntos de vista sobre la economía instando al candidato demócrata a contestar acerca de ellos. Transcurrida la campaña y cansado del asedio, Seaborn, se presentó con su director de campaña y le dijo: “¿Qué están haciendo?, tu candidato no tiene oportunidad, sus temas tampoco”. La respuesta fue contundente: “En esto creo, y en mi distrito nadie hace campaña sin debatir sobre mis temas”.

No sabemos si José Luis Espert vio la serie pero, tal vez, podría haberlo ayudado a tomar la decisión de participar en la campaña electoral que llegó a su fin el último domingo.

Aunque, finalmente, fueron comidos por la polarización, los candidatos del ala derecha del espectro electoral parecieran no tener demasiadas opciones en el futuro político nacional. Sin embargo, en esta columna intentaremos dar razones por las cuales el candidato del frente Despertar puede sobrevivir e intentar darle representación a la porción del electorado que supo representar Alvaro Alsogaray.

 

-Un relato: El ciudadano común que viene a pelear contra el país de las corporaciones prebendarias fue la punta de lanza de su mensaje hacia el electorado. En términos del consultor Ricardo Amado Castillo, Espert definió en su narrativa de campaña una amenaza (profundizar la decadencia), una oportunidad (romper el sistema) víctimas (ciudadanos de bien) villanos (los políticos, los sindicalistas, los piqueteros) soluciones (achicar el peso del Estado) y un héroe (Espert).

 

-Entiende la lógica de los medios: En épocas donde no abundan los acuerdos hubo una coincidencia en la mayor parte de los análisis posteriores a los debates electorales. El candidato del frente Despertar fue el que tuvo una mejor actuación en ambas jornadas ¿Y por qué no sumó más votos entonces?, simplemente porque, a pesar de lo que muchos comentaristas creen, los debates difícilmente puedan mover las preferencias electorales. Como dijo alguna vez Jaime Durán Barba (hoy mala palabra en el mundo de la consultoría) en América Latina, con los debates no ganan votos, se posicionan temas, personas y se intenta generar conversación alrededor de ellos. Lo que está claro es que Espert ya demostró que es una espada mediática avezada, que entiende como generar titulares y puede condensar en pocos segundos ideas complejas, requisitos indispensables para comunicarse con el electorado contemporáneo.

 

-Su perfil antipolítico: Lo dejó claro al comenzar el primer debate: “Yo, un ciudadano común, como vos, me voy a enfrentar a un Presidente, a un ex Jefe de Gabinete, a un exV icepresidente del Banco Central, a un candidato eterno y a un ex Ministro de Economía”. Es un escenario de crisis económica, incertidumbre y falta de legitimidad de la clase dirigente, ese perfil anti establisment político puede generar adhesión y sobre todo, atención, de un electorado siempre dispuesto a escuchar críticas contra la política. Como lo dejo claro en su cierre de campaña: “En los debates pudimos decirles a los políticos chorros que vamos por ellos, a los sindicalistas delincuentes que la corten, a los empresarios prebendarios que dejen de cobrar todo más caro y a los piqueteros, que el que corte la calle va preso”.

 

-El 2021 podrá ser el año para volver a probar suerte en la arena política para el Milton Friedman criollo (Gogo Sarasqueta dixit). Tal vez, en elecciones legislativas, donde el voto tiene un componente más expresivo, puede ser la oportunidad del economista para volver a poner en escena su figura. La clave, estará en no desaparecer de los medios, mantenerse al margen de cualquier contaminación con el sistema y prepararse para los debates legislativos que se avecinan, que pondrán a prueba su punto de vista sobre “la libertad y el sentido común” que tanto se encargó de defender en su campaña presidencial.

 

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