El nuevo mapa bonaerense

Más allá de victoria de Scioli, se abre un nuevo horizonte en la política bonaerense. Los triunfos de Massa y Macri. El camino hacia una renovación en los intendentes.

Más allá de la esperada pero no por eso menos rotunda reelección de Daniel Scioli, las elecciones dejaron configurado un nuevo mapa político en tierra bonaerense para los próximos años, en un período que estará signado por la imposibilidad de una nueva reelección para el actual gobernador y una disputa por su sucesión que puede tener una larga lista de anotados.

En el oficialismo nacional tomaron nota de ese nuevo panorama el 15 de junio, cuando al momento de la presentación de listas incorporaron candidatos que responden directamente a la Casa Rosada para conservar injerencia en las decisiones bonaerenses. Ese grupo que tendrá varios diputados de La Cámpora estará capitaneado por Gabriel Mariotto, que oficiará como mensajero y negociador entre La Plata y Balcarce 50. Pero seguramente otros hombres K que vayan aumentando sus intenciones de suceder a Scioli querrán ir reforzando sus lazos con el distrito. Florencio Randazzo y Julián Domínguez son hoy por hoy quienes más tropa propia tienen en la provincia. Además, siguiendo la máxima (nuevamente comprobada) de que es imposible tener una buena performance a nivel nacional sin hacer buen pie en este megadistrito que reúne a más del 37% del padrón, seguramente muchos de los que comiencen a moverse en dirección de posicionarse para la sucesión de la Presidenta busquen tener alguna especie de construcción en la provincia.

En esa línea, y conforme el kirchnerismo se dispone a comenzar su tercer mandato a nivel nacional y el peronismo ratifica su preeminencia en la política bonaerense, las últimas elecciones han ido marcando una lenta pero constante renovación de los principales intendentes, con nuevos dirigentes cercanos al oficialismo y la oposición
llegando a municipios en un reemplazo gradual de los denominados “barones” . Una rápida mirada a la lista de quienes estarán al frente de los municipios del conurbano a partir del 10 de diciembre muestra que sólo quedan algunos de los que gobernaban cuando asumió Kirchner en 2003.

A partir de diciembre dejarán de estar al frente de sus comunas Ricardo Ivoskus, Enrique García, Osvaldo Amieiro y Mario Ishii. Mientras que hay tres que están en el cargo desde 1991. Hubo 25 jefes comunales que se impusieron con más del 60% de los votos. El que obtuvo la diferencia más abultada, con números “africanos”, fue el intendente de Tigre, Sergio Massa, que aparece picando en punta con un perfil ni sciolista ni cristinista. Porque no sólo llegó al 73% de los votos con más de 65 puntos de ventaja sobre el segundo, sino que en esta oportunidad pudo extender su radio de influencia y comenzar a construir un armado propio en municipios vecinos para ir
consolidando su anhelo de gobernación. Massa apoyó activamente a Luis Andreotti, que desbancó a Osvaldo Amieiro en San Fernando y a Gabriel Katopodis que venció a Daniel Ivoskus, hijo del actual intendente, en San Martín.

Mauricio Macri es otro de los que salieron fortalecidos. El jefe de Gobierno de la Ciudad festejó que el candidato del Pro, su primo Jorge, venciera en Vicente López tras 24 años de gestión a Enrique García. Es un distrito que por su cercanía a la ciudad de Buenos Aires puede ser una caja de resonancia del desembarco Pro en el territorio. El otro candidato del partido amarillo, Néstor Grindetti, debió contentarse en cambio con un segundo pero lejano lugar en Lanús. Pero Macri, además, se mostró en las últimas semanas junto a Jesús Cariglino, el reelecto intendente de Malvinas Argentinas que rompió con el  kirchnerismo a principios de año para oficializar su pase al duhaldismo y se impuso al ultra-K Luis Vivona por más de 20 puntos de diferencia.

Por la cercanía geográfica de la nueva zona de influencia de Macri con la del tridente de Massa, algunos funcionarios del oficialismo no ven como una posibilidad imposible una comunión entre ambos dado que, en principio, no aspiran a ocupar el mismo cargo luego de 2015.

En La Plata, otro de los posibles anotados para 2015, Pablo Bruera, también se consolidó al lograr la reelección, aunque no pudo retener la mayoría en la composición del Concejo Deliberante. De las doce bancas en juego, se quedó con seis y deberá fortalecer su distrito antes de salir a pelear por la sucesión de Scioli. Andreotti y Katopodis son dos emergentes K de una camada que desde 2007 viene renovando los nombres que gobiernan las intendencias del conurbano. Y los que ya habían provocado una renovación cuatro años atrás fueron fuertemente apoyados desde las urnas, como Marcos Fernández, (Monte Hermoso, 72,8%); Darío Giustozzi, (Almirante Brown, 71,8%); Alexis Guerrera, (General Pinto, 71%); Juan Patricio Mussi (Berazategui, 67,5%) Martín Insaurralde (Lomas de Zamora, 66,1%) o Fernando Gray (Esteban Echeverría, 63,3%). Este año, además, el kirchnerismo conquistó catorce distritos que actualmente son gobernados por la oposición. Entre ellos están Azul, Navarro, Villarino, Benito Juárez y Bolívar; aunque no lograron el objetivo en Junín, Pergamino, Nueve de Julio y Malvinas Argentinas. El kirchnerismo perdió, además de Vicente López, en otros distritos, entre ellos General Alvear, Ayacucho, Alsina y Luján, a manos de Udeso. Pero el saldo fue positivo para el oficialismo, que controlará 106 de las 135 intendencias.

LA LEGISLATURA BONAERENSE

En una Legislatura que estará supervisada por Mariotto, el Frente para la Victoria logró imponerse en todas las secciones electorales y a partir de diciembre, el oficialismo tendrá amplio domino en ambas cámaras. Las victorias más importantes se dieron en la Segunda, Tercera y Octava secciones electorales en las que el kirchnerismo monopolizó las bancas en juego. En la Tercera, además, ganó todas las intendencias. El oficialismo estaría ingresando 21 de los 23 senadores provinciales que se pusieron en juego. En tanto, en Diputados, el Frente para la Victoria lograría ocupar 27 de los 46 escaños que se pusieron en juego. La única fuerza opositora que logró dos legisladores en la Cámara Alta provincial es Udeso, que ubicó por la Sexta Sección a Horacio López y Nidia Moirano. Con este resultado, el oficialismo logrará recuperar
el quórum propio en el Senado con 27 bancas, seguido por la UCR con 7; Unión Pro Peronista con 5; el Frente Amplio Progresista con 3, y la CC, el peronismo federal, Unión Peronista y el denarvaísmo con unibloques. En tanto, en Diputados, además de 27 diputados del Frente para la Victoria, 11 ingresarán por Udeso, seis por el Frente Amplio Peronista y dos por Nuevo Encuentro, la fuerza de Martín Sabbatella.
La Cámara de Diputados, de 92 miembros, quedaría conformada con 44 bancas del FpV, seguido por la UCR y Unión Celeste y Blanca con 11 escaños cada uno, mientras que el FAP tendrá 10 diputados y el resto se repartitía en bloques menores.

Pero, con un oficialismo que será escenario de disputas por las sucesiones de Scioli y Cristina, habrá seguramente reacomodamientos internos en los bloques con identificación peronista. Y tendrán más peso de lo que pueda ocurrir en la relación entre el Gobierno y una oposición que ha quedado debilitada en la provincia.

(De la edición impresa)

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