Entre la “cadena del desánimo” y el “blindaje mediático”

por Agustín Prinetti

Las decisiones sobre cuándo y cómo publicar los resultados de un índice de confianza pública permiten analizar la línea editorial de los diarios

 

El pasado viernes 19 de julio, en una nueva presentación de su libro Sinceramente, Cristina Kirchner volvió a enunciar uno de sus argumentos más frecuentes para explicar el apoyo electoral al macrismo: la protección de los grandes medios de comunicación. La expresidenta afirmó que no había visto “este blindaje mediático ni con Alfonsín, ni con De La Rúa, ni con Menem”.

La idea del “blindaje mediático” es la contracara de otro concepto también formulado por CFK en 2012. En aquella oportunidad, la entonces presidenta denunció la existencia de una “cadena nacional del miedo y el desánimo”, integrada por esos mismos  conglomerados mediáticos, que se coordinaban para transmitir las noticias con un enfoque opositor a su gobierno.

Ahora bien, ¿qué dice la evidencia empírica sobre estos argumentos? ¿Existió entre ambos gobiernos un cambio de enfoque en el modo de presentar las noticias por parte de los grandes medios? ¿Es cierto que los grupos dominantes operan bajo una lógica coordinada y unificada? Y además, ¿cuál ha sido el comportamiento de los medios que se ubican, presuntamente, al otro lado de la grieta?

Un intento de responder a estas preguntas tuvo lugar en el último Congreso Nacional de Ciencia Política, en una ponencia presentada bajo el mismo título de esta nota [1]. El trabajo se propuso analizar el comportamiento de tres diarios argentinos (Clarín, La Nación y Página 12) a la hora de difundir los resultados del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella. El período analizado incluyó los dos últimos años del gobierno de CFK y los dos primeros de la administración de Mauricio Macri.

El ICC es uno de los índices más observados por las elites políticas, económicas y periodísticas. En consecuencia, sus informes son muy difundidos por los medios. No obstante, existen grandes diferencias en las de cisiones que cada uno de ellos toma acerca de cuándo y cómo difundir los resultados. Esas decisiones pueden explorarse analizando los titulares que los diarios dedican al ICC.

Si se investiga la decisión de publicar o no los resultados del índice, se observa una irregularidad común a los tres periódicos: tanto Clarín y La Nación como Página 12 deciden algunos meses difundir los resultados, y otros eligen no hacerlo. Sin embargo, aparecen ciertas diferencias cuando se introduce en el análisis el tipo de resultados obtenidos por el ICC.

En los informes que la Universidad Di Tella difunde a la prensa se reportan las variaciones del índice respecto al mes anterior y respecto al año anterior. Teniendo esto en mente, puede calcularse la proporción de veces que cada diario decidió publicar estos resultados según si estos fueron ambos positivos, uno positivo y el otro negativo, o ambos negativos.

 

 

Como puede observarse, durante la presidencia de CFK Clarín fue mucho más propenso a publicar el índice cuando ambas variaciones eran negativas que cuando ambas eran positivas, mientras que esta situación se invierte durante el gobierno de Macri.

El diario La Nación, en cambio, parece mostrar una cobertura similar (y más imparcial) durante las dos presidencias. En ambos gobiernos los reportes más difundidos corresponden a aquellos meses en los que una variación fue positiva y la otra negativa. Página 12, por otra parte, presenta las coberturas con diferencias más marcadas. Durante el gobierno de CFK el periódico solo publicó los resultados de ICC cuando ambas variaciones fueron positivas. Durante la presidencia de Macri, en cambio, no publicó ningún reporte con ambos resultados positivos.

¿Qué sucede si se analiza el encuadre que cada diario eligió para sus publicaciones? Dado que la variación interanual y la intermensual nunca fueron iguales, identificar esto resulta sencillo, ya que una de las dos es siempre mayor a la otra. En consecuencia, el encuadre más optimista será el que elija reportar el resultado más alto de los dos posibles.

 

 

Al calcular la proporción en la que cada diario reflejó en su titular la variación más alta de las dos, se observa que durante la presidencia de CFK las coberturas de Clarín y La Nación reportaron la variación más alta alrededor de la mitad de las veces, en tanto que para Página 12 ese porcentaje asciende al 67%.

Asimismo, durante la presidencia de Macri, Clarín reportó siempre el resultado más alto de los dos, mientras que Página 12 eligió siempre el más bajo. La Nación, por su parte, reflejó la variación más alta el 63% de sus publicaciones.

El análisis sobre la decisión de qué variación publicar se vuelve especialmente relevante cuando una de ellas es de signo positivo y la otra de signo negativo. Cuando se presenta esta situación, los diarios se encuentran frente a la posibilidad de contar un mismo hecho a través de dos encuadres completamente opuestos. Cabe aclarar que también cuentan con la opción de publicar la noticia a través de un encuadre neutral (sin mencionar ninguna variación, o mencionando ambas), pero los tres diarios analizados se han decidido por solo una de las variaciones en la enorme mayoría de los casos.

 

 

Durante la administración de CFK, cuando Clarín tuvo que elegir entre una medición positiva y una negativa, optó por la positiva solo el 20% de las veces. Durante el gobierno de Macri, en cambio, el diario siempre reflejó el resultado positivo.

La Nación, en cambio, no mostró grandes diferencias entre ambas presidencias: durante el gobierno de CFK publicó la medición positiva el 50% de las veces, y durante el de Macri el 60%.

Finalmente, Página 12 solo debió elegir entre una variación positiva y otra negativa durante el gobierno de Macri: en el 86% de los casos eligió publicar la negativa.

Todos los análisis arrojan, entonces, conclusiones similares. El diario Clarín parece haber realizado una cobertura del ICC con un encuadre pesimista durante el gobierno de CFK, en tanto que durante el gobierno de Macri los resultados son vistos a través de un lente más optimista.

El caso de La Nación presenta una narrativa más imparcial. Si bien hay un leve corrimiento  hacia un encuadre más optimista a partir de 2016, éste es mucho menos evidente que en el caso de Clarín.

El caso de Página 12, por último, parece reflejar el viraje más radical. El diario eligió un encuadre absolutamente optimista durante el gobierno de CFK, mientras que optó por un enfoque decididamente pesimista a partir de la llegada de Macri al sillón de Rivadavia.

Estas diferencias revelan que, aun cuando los dos periódicos dominantes mantienen líneas similares, las decisiones editoriales no son idénticas para ambos. Además, muestran que el cambio de enfoque más pronunciado se da en el diario con línea editorial opuesta a la de los grandes conglomerados mediáticos.

Estos resultados son particulares para la cobertura de un índice, pero dan cuenta de una conclusión que podría ser generalizable: las tesis de la “cadena del desánimo” y del “blindaje mediático” tienen sustento en la realidad, pero esto no implica que todos los principales medios operen bajo una lógica unificada, ni que la parcialidad sea exclusiva de un solo lado de la grieta.

 

[1] La ponencia fue presentada el sábado 20 de julio en el panel “Comunicación electoral y de gobierno”, con el título “Entre la ‘cadena del desánimo’ y el ‘blindaje mediático’: un estudio sobre la relación medios-gobierno entre 2014 y 2017”

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