Se hace camino al andar

por Lucía Genovesi (*)

Hay un cambio en marcha y el Estado comienza a abrir sus datos aunque no siempre de la mejor manera pero es un avance porque los gobernantes no tienen desarrollado el ejercicio de rendir cuentas

Atrás quedó ese Estado oscuro del que poco se sabía? ¿Comenzó a abrirse el juego de mamushkas que no permitía saber cómo funcionan los gobiernos puertas adentro? Hace algunos años se habla de una gestión pública más transparente que ya no excluye a la ciudadanía sino que empieza a dialogar y a trabajar con ella. Que lentamente le proporciona datos, recibe sugerencias y le rinde cuentas. Hace algunos años se habla, y se trabaja, en un Estado más democrático.

Es fundamental que los argentinos y las argentinas tomemos conciencia de la importancia del saber. Estamos muy cerca de una elección y con ella se aproxima un vendaval de promesas de gobierno que muchas veces se incumplen, se diluyen o se relativizan cuando los políticos llegan al poder. Los gobernantes no tienen desarrollado el ejercicio de rendirle cuentas a la sociedad que representan.

Como ciudadanos debemos estar atentos, tenemos que convertirnos en veedores y controladores de que estos compromisos, obligaciones y deberes que los gobernantes adquieren al asumir se cumplan. Tenemos que exigirles que rindan cuentas de su función. Que nos muestren cómo utilizan los recursos públicos.

En este sentido hay un cambio cultural en proceso. Hay un Estado que comienza a generar instancias de participación y a abrir sus datos, aunque no siempre de manera oportuna y legible.

Por otro lado, hay un pueblo que exige gobiernos transparentes, que busca instancias que le permitan acercarse a esa “caja negra” que es el Estado para conocer cómo funciona y contribuir a mejorar su rendimiento.

Es importante que como sociedad, gobernados y gobernantes, empecemos a ver al control como una ayuda, una oportunidad de mejora, no ya como algo negativo, como una acción que solo busca el error para castigar.

Se trata de un ejercicio que en principio parece agotador, pero que sin dudas cosechará sus mejores resultados a mediano y largo plazo. Después de todo, un régimen democrático presupone la soberanía del pueblo ejercida por medio de representantes. Como argentinos y argentinas tenemos el derecho, y la obligación, de evaluar gestión de quienes gobiernan por delegación.

Todas las grandes transformaciones sociales demoran. Ir hacia una administración pública transparente donde los gobiernos sean genuinamente abiertos y trabajen con una sociedad civil participativa y colaborativa, sin dudas requiere tiempo. En el mientras tanto, hay iniciativas, proyectos e incluso leyes en busca de este objetivo.

Nuestro país tardó en sumarse a esta nueva forma de concebir al Estado, de hecho fue uno de los últimos en la región. En 2007 el Acceso a la Información Pública fue declarado Derecho Humano por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Recién en 2016 se aprobó la Ley 27.275 que tiene como objetivo “garantizar el efectivo ejercicio del derecho de acceso a la información pública, promover la participación ciudadana y la transparencia de la gestión”. Además, hubo que esperar un año para que la norma por fin se reglamente.

La Ley obliga a los tres poderes del Estado a informar sobre su gestión y habilita a cualquier argentino a reclamar esa información si no estuviera disponible. Con ella se busca que el acceso a los datos sea efectivo y lo más amplio posible. Todo ciudadano puede pedirle a cualquier organismo público información y esa solicitud debe ser satisfecha en un plazo no mayor a 15 días hábiles, plazo prorrogable en forma excepcional solo cuando sea difícil reunir la información requerida.

Según la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) entre septiembre de 2017 y abril de este año se recibieron 5.691 solicitudes de las cuales se respondieron casi el 84% en un tiempo promedio de 43 días.

Volviendo a la ley, también exige a los gobiernos una transparencia activa ya que sus organismos deben publicar de manera accesible, gratuita, actualizada y legible información sobre contrataciones, ejecución presupuestaria, personal y declaraciones juradas de funcionarios.

A la población no le es indiferente saber en qué y cómo se utilizan los recursos del Estado. No es lo mismo saber si las obras se hicieron con sobreprecio, si el estado de la comida que llega a los comedores es bueno, si los hospitales tienen personal e insumos o si, por fin, se está saneando el Riachuelo. Todos esos temas, y muchos más, son periódicamente evaluados por los organismos que controlan a los gobiernos municipales, provinciales y al nacional. El resultado de esas evaluaciones está en los informes que elabora cada ente, y que debieran ser públicos.

Sin dudas, el control público es una de las herramientas con las que hoy cuenta la ciudadanía para conocer qué hacen los gobernantes. En este sentido, actúa como contrapeso institucional, balanceando el ejercicio del poder, siendo además productor de valiosa información para el pueblo.

En esa línea, El Auditor.info nació a partir de la necesidad de generar un encuentro entre los largos y técnicos trabajos que generan los organismos de control y la ciudadanía. Es un instrumento que transforma los datos que se desprenden de las auditorías gubernamentales en notas periodísticas con un lenguaje sencillo pero con la información contundente que tienen los informes.

El portal, iniciativa periodística de Fundación Eforo que preside Federico Recagno, trabaja con temáticas vinculadas a la transparencia, la participación ciudadana, el gobierno abierto y el control público. Su insumo principal son los hallazgos de los trabajos de auditoría. Con ellos se busca fomentar el compromiso ciudadano y hacer visible la labor de los organismos contralores.

Como se dijo al comienzo del texto, nuestra democracia está recorriendo un camino en el que los gobiernos comienzan a abrirse y la ciudadanía, a tomar la responsabilidad de controlar. Nuestro esfuerzo es acompañar este proceso ofreciendo información clara y de calidad. El logro de resultados dependerá del compromiso de toda la sociedad frente al Estado.

(*) Editora General de ElAuditor.info

Esta entrada fue publicada en Edición 183. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

nueve + diecisiete =