La democracia en debate: homenaje a Luis Aznar

Con un panel de debate sobre el estado actual de las democracias, se dio inicio al ciclo lectivo recordando a Luis Aznar, ex profesor consulto y director de la Carrera de Ciencia Política entre 1990 y 1996, quien falleció en enero pasado. “Luis marcó un hito en la construcción e institucionalización de nuestra Carrera y de la disciplina en el país. No hay persona que no lo recuerde con cariño. Lo vamos a extrañar mucho”, abrió Elsa Llenderrozas, directora de la Carrera.

 

Del encuentro, llevado a cabo el viernes pasado en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, participaron, además de la directora de la Carrera, el politólogo e investigador de la Universidad de Lisboa, Andrés Malamud; el profesor y ex director de Ciencia Política, Luis Tonelli y el politólogo, profesor y ex senador nacional, Juan Manuel Abal Medina. También estuvieron presentes Nélida Archenti, profesora de la Carrera y esposa de Aznar; sus hijos Lucas y Aluminé; y numerosas personalidades destacadas de la comunidad académica que se acercaron al encuentro para recordar al profesor.

 

En torno al tema del panel, comenzó el debate Malamud señalando que “estamos viendo la lenta muerte de las democracias de la que hablaba Guillermo O’Donnell”. “Hasta 1993, las democracias morían de golpe. Desde entonces, las democracias mueren lentamente. O’Donnell vio esto mucho antes que todos cuando hablaba de la agonía, de la muerte lenta de las democracias. Eso es lo que está pasando”, explicó.

 

Por eso, llamó a “tener cuidado con el estiramiento conceptual” de llamarle “golpe (de Estado)” a cualquier fenómeno. “Si hacemos eso, no entenderemos que los procesos que están ocurriendo ahora son diferentes a los de antes. Seguiremos tratando de evitar los golpes y las democracias seguirán muriendo lentamente. Así no le vamos a hacer ningún favor a la democracia”, observó.

 

“Estamos viviendo una contra ola de democratización o una ola de autocratización. Hay un estancamiento en la democratización de los Estados, aunque no un crecimiento de los autoritarismos. Lo que aumentan son los regímenes híbridos”, señaló y destacó la heterogeneidad existente entre los sistemas de países de una misma región. “Las democracias nacen y mueren juntas: la primera ola, la segunda ola, la tercera ola. O por lo menos así era hasta ahora. Lo que nos interesa saber es si ahora está pasando algo diferente; si ahora las regiones se están fragmentando, si la democracia puede surgir en un país y no en el de al lado, si la democracia y el autoritarismo dejaron de contagiar”, se preguntó.

 

Por su parte, Abal Medina planteó el debate en torno a si se trata de una crisis de o en la democracia, ya que “podemos discutir la eficacia del modelo autocrático en China, podemos discutir transformaciones en la democracia, pero no hay nadie en los países de nuestra tradición política institucional que pueda decir que hay un sistema preferible a la democracia”. “Hay crisis en la democracia o de algunas democracias, pero la democracia como régimen sigue siendo fuerte. Su legitimidad como sistema está firme”, sostuvo.

 

Finalmente, citando al sociólogo Manuel Mora y Araujo, Tonelli señaló que “en Argentina anticipamos los problemas que van a venir en los próximos años en el resto del mundo”. “La Argentina ha sido un laboratorio de crisis y de hipótesis de por qué no se iban a dar más las crisis”, afirmó. En ese sentido, se refirió a otro fenómeno político reciente en Argentina y el mundo: la polarización. “La ‘grieta’ no es solo argentina; estamos en un mundo de democracias agrietadas”, lanzó.

 

Sociólogo y doctor en Ciencias Sociales (UBA), Aznar había realizado estudios de posgrado en Metodología de la Investigación Social (Fundación Bariloche) y Ciencia Política (Universidad Central de Venezuela) y era profesor titular de las materias Teoría Sociológica y Ciencia Política en la Facultad de Ciencias Sociales y en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Fue también profesor de Sociología y Metodología de la Investigación en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, y profesor invitado de Sociología Política y de Política Latinoamericana en la Universidad de San Andrés y en FLACSO (Argentina), respectivamente. Asimismo, fue director de la Carrera de Ciencia Política (UBA) entre 1990 y 1996.

 

Pero además de su extensa trayectoria, todos los expositores y referentes académicos presentes en el homenaje en su nombre recordaron “su amistad, su bondad, su simpatía y su sentido del humor”. “No hay persona que no lo recuerde con cariño. Lo vamos a extrañar”, cerró Llenderrozas.

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